La necesidad de disponer de un certificado digital

Si algo nos ha enseñado la pandemia es que, en general, los ciudadanos estamos poco preparados para la realización de trámites a través de internet. En este artículo te explicamos qué es un certificado digital y por qué es tan importante tener uno.

Tener un certificado digital es básico en esta era. Y aunque no lo creas, tú tienes uno siempre en tu cartera: el DNI. Pero claro, ¿quién recuerda la clave del DNI? Y, sobre todo, ¿quién dispone en su casa de un dispositivo de lectura del mismo? Pocos, muy pocos. Por eso te damos otra alternativa para acceder a todos los trámites online de las distintas Administraciones Públicas: solicitar un certificado electrónico o digital. 

Si tienes una empresa, estás muy familiarizado con el certificado, pues con la entrada en vigor de la Ley 39/2015, de 1 de octubre, de Procedimiento Administrativo Común de las Administraciones Públicas, las personas jurídicas están obligadas a relacionarse por medios electrónicos con las Administraciones Públicas obligación que, poco a poco, se prevé que se vaya ampliando pero, sin duda, la pandemia ha acelerado la necesidad de disponer del certificado digital.


Pero, ¿qué es el certificado digital? 

Qué es el certificado digital y cómo conseguirlo en Sevilla

Pues no es más que un documento digital que recoge todos los datos del usuario, permitiendo la firma electrónica de documentos con toda validez legal y asegurando completamente la identidad de la persona firmante.


¿Cómo se solicita?

Para obtener un certificado digital hay que acceder a la página web de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre y seguir los pasos que en ella se indica. 

  1. Verifica que tu dispositivo tiene la configuración adecuada según las indicaciones de la propia web de la FNMT.
  2. Descarga el certificado. Es imprescindible que todo el proceso se realice desde el mismo dispositivo y que no se realicen cambios hasta la finalización del proceso, por lo que no formatees el equipo ni hagas ningún tipo de cambio hasta que no tengas tu certificado instalado y custodiado.
  3. Cuando descargas el certificado se te pedirán tus datos identificativos y, posteriormente, a tu email llegará un correo con una clave. ¡No la pierdas!
  4. Con tu DNI y el código recibido, tienes que acudir a una de las oficinas habilitadas para acreditar tu identidad. Puedes consultar las oficinas habilitadas al efecto aquí. Pero, ¡ojo! No pierdas de vista las recomendaciones a causa de la Covid-19 pues, si bien antes había organismos en los que podías acreditar tu identidad sin necesidad de cita previa, pero las medidas sanitarias obligan a que tengas que pedir cita previa antes de acudir a cualquiera de los organismos.
  5. Es hora de volver a tu ordenador y descargar el certificado. Recuerda utilizar una clave segura pero que puedas recordar. Si la olvidas, tendrás que volver a sacar un nuevo certificado. Cuando exportes tu certificado, marca siempre la opción “marcar esta clave como exportable” pues, de otro modo, tu certificado puede quedar inutilizable. No olvides custodiar de forma segura tu certificado, y ten siempre una copia de seguridad, así podrás instalarlo en el equipo que más te convenga en cada ocasión.

Ahora que ya tienes tu certificado, ¿sabes para qué puedes utilizarlo? 

Tu certificado de persona física se puede usar, entre otras cosas, para:

  • Presentación y liquidación de impuestos.
  • Presentación de recursos y reclamaciones.
  • Cumplimentación de los datos del censo de población y viviendas.
  • Consulta e inscripción en el padrón municipal.
  • Consulta de multas de circulación.
  • Consulta y trámites para solicitud de subvenciones.
  • Consulta de asignación de colegios electorales.
  • Firma electrónica de documentos y formularios oficiales.
  • Consulta de datos médicos y medicación prescrita.
  • Solicitud de prestaciones por desempleo.

Sin duda, disponer de un certificado digital facilita mucho las cosas siempre, pero más en estos momentos en los que las Administraciones Públicas están colapsadas. Por eso, te recomendamos que si no dispones de uno, no pierdas el tiempo y corras a solicitar e instalar tu certificado digital. Y si todo te suena a chino, contacta con nosotros y realizaremos todos los pasos para la solicitud e instalación de tu certificado, solo tendrás que ir a acreditar tu identidad (¡lo único que no podemos hacer por ti! :D).

El contenido mínimo de las facturas

A la hora de deducir un gasto en tu actividad, la factura es el medio de prueba prioritario, aunque no privilegiado, de acuerdo con lo establecido en el artículo 106 de la Ley General Tributaria – en adelante, LGT-. No obstante, a día de hoy seguimos viendo facturas que no cumplen con los requisitos de contenido establecidos en el Real Decreto 1619/2012, de 30 de noviembre, por el que se aprueba el Reglamento por el que se regulan las obligaciones de facturación.


La factura completa

La factura completa o factura ordinaria es la que todos conocemos como “factura” y que ha de incluir lo siguiente (sin perjuicio de otro contenido que pueda resultar obligatorio a otros efectos):

1.- Número y, en su caso, serie. El número ha de ser correlativo dentro de cada serie.

2.- Fecha de expedición de la factura.

3.- Nombre y apellidos o denominación social completa tanto del emisor de la factura como del receptor de la misma. Asimismo, es obligatorio incluir el Número de Identificación Fiscal de ambos y sus respectivos domicilios.

4.- Debe describirse de forma completa las operaciones realizadas, consignándose todos los datos necesarios para la determinación de la base imponible del impuesto, incluyendo el precio unitario sin impuestos y cualquier descuento que se aplique.

5.- Tipo o tipos impositivos aplicables. En caso de que existan varios tipos impositivos aplicables, se ha de incluir por separado la base imponible de cada uno de ellos.

6.- Cuota tributaria.

7.- Fecha de las operaciones en caso de que no coincida con  la fecha de expedición de la factura.

8.- Cuando se trate de operaciones exentas del impuesto, la factura ha de incluir una referencia a las disposiciones correspondientes de la Directiva 2006/112/CE, de 28 de noviembre, relativa al sistema común del Impuesto sobre el Valor Añadido, o a los preceptos correspondientes de la Ley del IVA o indicación de que la operación está exenta.

9.- En las entregas de medios de transporte nuevos a que se refiere el artículo 25 de la Ley del Impuesto sobre el Valor Añadido, sus características, la fecha de su primera puesta en servicio y las distancias recorridas u horas de navegación o vuelo realizadas hasta su entrega.

10.- En caso de que sea el adquirente o quien expida la factura en lugar del proveedor o prestador, se ha de mencionar claramente: «facturación por el destinatario».

11.- Si se trata de operaciones en las que concurre la figura de la inversión de sujeto pasivo, es decir, aquellas operaciones en las que el sujeto pasivo del IVA sea el adquirente, ha de aparecer la mención «inversión del sujeto pasivo».

12.- Si se aplican regímenes especiales de IVA, ha de incluirse una mención acerca del régimen aplicable, como «régimen especial de las agencias de viajes», «régimen especial de los bienes usados», «régimen especial de los objetos de arte» , «régimen especial de las antigüedades y objetos de colección» o «régimen especial del criterio de caja».


La factura simplificada

Hay quien piensa que un tique es una factura simplificada, pero esto no es así, en tanto en cuanto no suele cumplir con los requisitos de contenido que desarrollaremos a continuación. Pero, además, es importante saber que, de acuerdo con el artículo 8 del Reglamento de facturación, las facturas podrán expedirse por cualquier medio, en papel o en formato electrónico, que permita garantizar al obligado a su expedición la autenticidad de su origen, la integridad de su contenido y su legibilidad, desde su fecha de expedición y durante todo el periodo de conservación. Como todos sabemos, los tiques se imprimen en un papel térmico que, con el paso del tiempo, termina por borrarse, por lo que no es posible garantizar su legibilidad durante todo el período de conservación (cuatro años para IVA y hasta diez años en Impuesto sobre Sociedades).

La factura simplificada se puede emitir, en general, cuando se trate de una factura rectificativa o cuando sea de importe inferior a 400 euros. Su contenido mínimo es el siguiente:

1.- Número y, en su caso, serie.

2.- La fecha de su expedición.

3.- La fecha en que se hayan efectuado las operaciones que se documentan o en la que, en su caso, se haya recibido el pago anticipado, siempre que se trate de una fecha distinta a la de expedición de la factura.

4.- Número de Identificación Fiscal, así como el nombre y apellidos, razón o denominación social completa del obligado a su expedición.

5.- La identificación del tipo de bienes entregados o de servicios prestados.

6.- Tipo impositivo aplicado y, opcionalmente, también la expresión «IVA incluido». Asimismo, cuando una misma factura comprenda operaciones sujetas a diferentes tipos impositivos del Impuesto sobre el Valor Añadido deberá especificarse por separado, además, la parte de base imponible correspondiente a cada una de las operaciones.

7.- Contraprestación total.

8.- En caso de facturas rectificativas, la referencia expresa e inequívoca de la factura rectificada y de las especificaciones que se modifican.

9.- Número de Identificación Fiscal del destinatario de la factura y cuota tributaria, cuando se trate de las siguientes operaciones:

  • Operaciones exentas de IVA.
  • Cuando la factura sea emitida por el destinatario de las operaciones.
  • Supuestos de Inversión del Sujeto Pasivo.
  • Aplicación de los regímenes especiales de agencias de viajes, de los bienes usados, objetos de arte, antigüedades y objetos de colección, del criterio de caja.
  • En las entregas de medios de transporte nuevos.
  • Cuando el destinatario de la operación lo exija para el ejercicio de cualquier derecho de naturaleza tributaria.
El contenido mínimo de las facturas | Asesoría Fiscal en Sevilla

Si vas a deducirte un gasto, así como su impuesto, y la factura no cumple con los requisitos establecidos, te recomendamos comunicarte con tu proveedor para que proceda a modificarla. Sabemos que en ocasiones recibes muchas facturas y no tienes tiempo de pararte a comprobar si cumple con el Reglamento de facturación; por eso, en Cano Ruiz Asesores no nos limitamos a contabilizar tus facturas, sino que las analizamos con detenimiento para evitar errores.

Como siempre, si tienes dudas, contacta con nosotros aquí.

Las fechas clave en la campaña de la Renta 2019

La Agencia Tributaria ha publicado las fechas claves en el calendario del contribuyente para la campaña de Renta y Patrimonio 2019. La campaña, que abarca desde el 23 de marzo hasta el 30 de junio, cuenta con varias fechas límite que no puedes perder de vista. ¡Te las contamos!

Las fechas claves en la campaña de la Renta 2019

La primera de las fechas a tener en cuenta es el próximo 23 de marzo. Ese día empieza el plazo para obtener, a través de la web de la Agencia Tributaria, el número de referencia para acceder a la plataforma RentaWEB; además, se pueden empezar a consultar los datos fiscales y a suscribirse en la aplicación que Hacienda pone a disposición de los usuarios a fin de facilitar la presentación de la declaración.

Las fechas claves en la campaña de la Renta 2019

Ya en abril, concretamente el 1 de abril, comienza el plazo para la presentación de declaraciones de Renta y Patrimonio 2019 a través de internet (RentaWEB). Plazo que finalizará el 30 de junio.

Las fechas claves en la campaña de la Renta 2019

Para el “Plan LE LLAMAMOS” podrás solicitar cita a partir del 5 de mayo. A través de este sistema, se solicita una cita previa telefónica y, posteriormente, a partir del día 7 de mayo, la Agencia Tributaria se pone en contacto telefónico para la elaboración y presentación de la declaración.

Si eres de los que todavía les gusta acudir a una oficina de la Administración Tributaria para la presentación de tu declaración, mayo es tu mes. A partir del 5 de mayo podrás pedir cita previa para que te atiendan presencialmente, empezando la atención presencial a partir del 13 de mayo.

Las fechas claves en la campaña de la Renta 2019

Y llegamos al mes de junio. Por un lado, el día 29 de junio es el último que tendrás posibilidad de pedir cita previa. Por el otro, como sabes, y como viene siendo habitual (salvo en los casos en los que el último día del mes coincide con un día inhábil), el día 30 de junio finaliza el plazo de presentación de las declaraciones de Renta y Patrimonio del ejercicio 2019. No obstante, si el resultado de tu declaración es a ingresar y quieres domiciliar el pago, la fecha límite para la presentación es cinco días antes, es decir, el 25 de junio.

Esperamos que con este breve artículo tengas claras las fechas de la Campaña Renta y Patrimonio 2019.

Recuerda que aunque la Administración Tributaria facilite algunos datos fiscales, no necesariamente se incorporan todos al portal RentaWEB. Por eso, siempre es importante que revises todos los datos antes de presentar una declaración incompleta o errónea. Pero si te duele la cabeza solo de pensarlo, contacta con nosotros y te ayudaremos a presentar correctamente y con la opción más favorable para ti, tu declaración.

¿Estoy obligado a presentar la declaración de la renta? La guía definitiva 2020

La campaña de Renta 2019 ya ha comenzado. Y, a pesar de todo lo que está aconteciendo en el mundo, a partir del día 1 de abril podrás presentar tu declaración de la renta. Sí, como cada año, ha llegado la hora de rendir cuentas con la Agencia Tributaria a través de un impuesto conocido por todos y que afecta a gran número de personas. Pero, año tras año, los posibles contribuyentes se hacen la misma pregunta: ¿Estoy obligado a presentar la declaración de la renta?

En este artículo intentaremos dar respuesta a esta pregunta repasando algunas de las cuestiones fundamentales al respecto.


El concepto de contribuyente del I.R.P.F.

El primer paso que hay que dar para saber si una persona esta obligada o no a presentar la declaración de la renta es determinar si es contribuyente del I.R.P.F. La Ley 35/2006, de 28 de noviembre del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, en su artículo 8, define el concepto de contribuyente por el IRPF y lo divide en 3 grupos:

  1. En primer lugar, el grupo más habitual, las personas físicas residentes en España. Pero, ¿qué significa esto? El primer baremo para determinar si una persona es o no residente es que permanezca en territorio español por un período igual o superior a 183 días dentro del año natural. Pero, también se considera que un contribuyente es residente en España cuando, independientemente de donde resida, radique en nuestro país el núcleo principal de su actividad o sus intereses económicos, bien sea de forma directa o indirecta; o bien, cuando el cónyuge y/o los hijos menores que dependan del contribuyente tengan su residencia habitual en España.
  2. El segundo grupo de contribuyentes está formado por personas físicas que tienen su residencia fiscal en el extranjero por razón de su cargo, esto es:
    • Miembros de misiones diplomáticas españolas.
    • Miembros de las oficinas consulares españolas.
    • Titulares de cargo o empleo oficial del Estado español.
    • Funcionarios en activo que ejerzan en el extranjero cargo.
  3. El último bloque de personas que serán sujetos pasivos del Impuesto sobre la Renta, son las personas físicas de nacionalidad española que residan en un territorio considerado paraíso fiscal. Éstas no perderán su condición de residente fiscal en España durante el período impositivo en el que se produzca el cambio de residencia ni los cuatro siguientes y, por tanto, serán contribuyentes del I.R.P.F.

Por consiguiente, si estás incluido en uno de los bloques anteriores eres contribuyente del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, pero para saber si estás obligado a presentar la declaración tienes que saber que la Administración Tributaria establece dos tipos de delimitaciones, una positiva y otra negativa.


Delimitación positiva

Están obligados a presentar la declaración del Impuesto de la Renta sobre las Personas Físicas los contribuyentes que:

  • Hayan obtenido en el ejercicio rentas superiores a las que se especifican en la delimitación negativa, que veremos más tarde.
  • Tengan derecho a aplicar el régimen transitorio de la deducción por inversión en vivienda habitual, la deducción por doble imposición internacional internacional, o hayan realizado aportaciones a patrimonios protegidos de personas con discapacidad, planes de pensiones, planes de previsión social empresarial, seguros de dependencia o mutualidades de previsión social que reduzcan la base imponible, cuando ejerciten dicho derecho.
  • No estando obligados a declarar soliciten la devolución que les corresponda de acuerdo con la normativa del I.R.P.F. De acuerdo con el artículo 103 de la Ley de I.R.P.F. el importe máximo de la devolución será el de las retenciones practicadas, los ingresos y pagos a cuenta del I.R.P.F. más, en caso de que corresponda, el importe de las deducciones por maternidad, por familia numerosa o por personas con discapacidad a cargo (artículo 81 de la Ley del I.R.P.F.).

Delimitación negativa

¿Estoy obligado a presentar la declaración de la renta? La guía definitiva 2020

No están obligados a presentar la declaración de la renta referente al ejercicio 2019 los contribuyentes cuyas rentas procedan exclusivamente de las siguientes fuentes, siempre que no superen ninguno de los límites que en cada caso se señalan, ya sea en tributación individual o conjunta:

Rendimientos íntegros del trabajo

Incluidas, entre otras, las pensiones y haberes pasivos, comprendidos los procedentes del extranjero, así como las pensiones compensatorias y las anualidades por alimentos no exentas, cuyo importe no supere la cantidad de:

  • 22.000 euros anuales, con carácter general o, cuando habiendo más de un pagador, se den los siguientes supuestos:
    1. Cuando, procediendo de más de un pagador, la suma de las cantidades percibidas del segundo y restantes pagadores, por orden de cuantía, no superen en su conjunto la cantidad de 1.500 euros anuales.
    2. Cuando se trate de pensionistas cuyos únicos rendimientos del trabajo consistan en las prestaciones pasivas a que se refiere el artículo 17.2.a) de la Ley del I.R.P.F. procedentes de dos o más pagadores, siempre que el importe de las retenciones practicadas por éstos haya sido determinado por la Agencia Tributaria, previa solicitud del contribuyente al efecto, a través del modelo 146 y, además, se cumplan los siguientes requisitos:
      • Que no haya aumentado a lo largo del ejercicio el número de los pagadores de prestaciones pasivas respecto de los inicialmente comunicados al formular la solicitud.
      • Que el importe de las prestaciones efectivamente satisfechas por los pagadores no difiera en más de 300 euros anuales del comunicado inicialmente en la solicitud.
      • Que no se haya producido durante el ejercicio ninguna otra de las circunstancias determinantes de un aumento del tipo de retención previstas en el artículo 87 del Reglamento del I.R.P.F.
  • 14.000 euros anuales, en los siguientes supuestos:
    1. Cuando los rendimientos del trabajo procedan de más de un pagador.
    2. Cuando se perciban pensiones compensatorias del cónyuge o anualidades por alimentos no exentas.
    3. Cuando el pagador de los rendimientos del trabajo no esté obligado a retener.
    4. Cuando se perciban rendimientos íntegros del trabajo sujetos a tipo fijo de retención.

Rendimientos íntegros del capital mobiliario

Dividendos de acciones, intereses de cuentas, de depósitos o de valores de renta fija, etc., y ganancias patrimoniales (ganancias derivadas de reembolsos de participaciones en Fondos de Inversión, premios por la participación en concursos o juegos, etc.), siempre que unos y otras hayan estado sometidos a retención o ingreso a cuenta y su cuantía global no supere la cantidad de 1.600 euros anuales. Es importante destacar en este apartado que no se prevé la posibilidad de compensar rendimientos íntegros positivos y negativos para determinar la obligación de declarar.

Rentas inmobiliarias imputadas, rendimientos íntegros del capital mobiliario no sujetos a retención

Derivados de Letras del Tesoro y subvenciones para la adquisición de viviendas de protección oficial o de precio tasado y demás ganancias patrimoniales derivadas de ayudas públicas, con el límite conjunto de 1.000 euros anuales.

Otras limitaciones

Tampoco estarán obligados los contribuyentes que hayan obtenido en el ejercicio 2019 exclusivamente rendimientos íntegros del trabajo, del capital (mobiliario o inmobiliario) o de actividades económicas, así como ganancias patrimoniales, sometidos o no a retención, hasta un importe máximo conjunto de 1.000 euros anuales y pérdidas patrimoniales de cuantía inferior a 500 euros, en tributación individual o conjunta.


En Cano Ruiz seguimos a tu lado

Aunque a veces el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas pueda parecer sencillo, es bastante más complejo de lo que se piensa. Por eso, si no sabes ni por dónde empezar, no dudes en contactar con nosotros. Además, en estos momentos en los que nuestra responsabilidad nos obliga a permanecer en casa, estamos teletrabajando, para que puedas cumplir con tus obligaciones fiscales sin que tengas que moverte y, sobre todo, sin que tengas que exponerte ni exponer a los tuyos a ningún riesgo.

¿A qué esperas? ¡Llámanos!

Novedades en el Impuesto sobre la Renta para 2019

Llega la campaña de Renta 2019 con algunas novedades importantes. Es habitual que la Agencia Tributaria incluya algunas variaciones y novedades en la normativa referida al Impuesto sobre la Renta, lo que hace que cada año la confección y presentación del impuesto sea diferente, en mayor o menor medida. Vamos a repasar algunas de las principales novedades que tenemos que tener en cuenta a la hora de afrontar la declaración de la renta del ejercicio 2019.

La primera de las novedades, como es habitual, es la fecha de la campaña de renta. Si bien es cierto que el periodo aproximado siempre es similar, las fechas concretas pueden variar levemente, y este caso no es una excepción. En esta ocasión, la campaña de renta comienza el 1 de abril de 2020 y finalizará el 30 de junio, último día en el que podremos realizar la presentación del impuesto. Como suele ser habitual, ésta y otras fechas clave ya las anunciamos en este artículo de nuestro blog.


¿Cuáles son los principales cambios?

  • Obligación de declarar: En el ejercicio 2019, el límite excluyente de la obligación de declarar previsto en el artículo 96.3 de la Ley del IRPF para los contribuyentes que perciban rendimientos íntegros del trabajo se fija en 14.000 euros en los siguientes supuestos que dichos ingresos procedan de más de un pagador; cuando se reciban pensiones compensatorias; cuando el pagador no esté obligado a retener o cuando se perciban rendimientos íntegros sujetos a tipo fijo de retención. En el resto de casos el límite se mantiene en 22.000 euros.
  • Se aumenta tanto el importe de la reducción por obtención de rendimientos del trabajo (hasta 5.565 euros anuales), como el umbral de los rendimientos netos de trabajo que permiten aplicar esta reducción, llegando hasta los 16.825 euros. De este modo, los contribuyentes que obtengan unos rendimientos netos del trabajo en 2019 inferiores a 16.825 euros, siempre que no tengan rentas, excluidas las exentas, distintas de las del trabajo superiores a 6.500 euros, minorará el rendimiento neto del trabajo.
  • Con el fin de asegurar que la aplicación de la exención prevista en el artículo 7.v) de la Ley del IRPF para los rendimientos de los Planes de Ahorro Sistemático cumple con la finalidad pretendida, se exige que los contratos de seguro de vida celebrados con posterioridad a 1 de abril de 2019 que instrumenten planes individuales de ahorro sistemático y en los que se establezcan mecanismos de reversión, períodos ciertos de prestación o fórmulas de contraseguro en caso de fallecimiento, cumplan una serie de requisitos.
  • De la misma forma y modo, y con el mismo motivo que en el punto anterior, para asegurar que la aplicación de la exención de la ganancia patrimonial por reinversión en renta vitalicia prevista en el artículo 38.3 de la Ley del IRPF cumple con la finalidad pretendida de fomentar el ahorro previsional por contribuyentes mayores de 65 años, se especifican los requisitos que deben cumplir las rentas vitalicias aseguradoras cuando se trate de contratos celebrados con posterioridad al 1 de abril de 2019, sin que resulte de aplicación a los contratos de seguros de vida celebrados antes del 1 de abril de 2019.
  • Hay también novedades en cuanto a la tributación de los premios de lotería: Estarán exentos para el ejercicio 2019 los premios cuyo importe íntegro sea igual o inferior a 20.000 euros.
  • Por último, también hay variación en cuanto a los rendimientos procedentes de la propiedad intelectual, que desde el 1 de enero de 2019 cambiará el tipo de retención e ingreso a cuenta. Dicho tipo, aplicable a los rendimientos del capital mobiliario (como hemos dicho, procedentes de propiedad intelectual), cuando el contribuyente no sea el autor, se reduce del 19 al 15 por 100.

Medidas fiscales ante el Coronavirus

Además de las consecuencias sanitarias, la pandemia del coronavirus está trayendo grandes consecuencias económicas. Sin duda, ahora solo estamos ante la punta del iceberg, pero la economía mundial, que ya se está viendo afectada, va a tambalearse.

Por ello, entre las medidas adoptadas por el Gobierno, algunas de ellas afectan a la fiscalidad de las PYMEs y los autónomos.


¿En qué consisten estas medidas?

La medida aprobada por el Ejecutivo consiste en la posibilidad de aplazar pagos de impuestos, bien sea I.V.A., I.R.P.F. o Sociedades, sin intereses.

Tal y como se publica en el B.O.E., la medida pretende mitigar el impacto que el escenario de contención reforzada puede tener en los sectores más vulnerables, como lo son las pequeñas y medianas empresas y los autónomos. Por ello, el requisito principal es que el obligado tributario, ya sea persona física o jurídica, haya tenido, durante el ejercicio 2019, un volumen de operaciones inferior a 6.010.121,04 euros.

¿Qué impuestos se ven afectados?

De acuerdo con lo publicado en el B.O.E., medida incluye todas las liquidaciones y autoliquidaciones cuyo plazo de presentación e ingresos finalice desde la fecha de entrada en vigor del Real Decreto – Ley y hasta el 30 de mayo de 2020, ambos inclusive.

Por tanto, y como ya hemos adelantado, se permitirá el aplazamiento de impuestos que, hasta el momento, eran inaplazables, como las retenciones en concepto de I.R.P.F., las cuotas repercutidas de I.V.A. y el pago fraccionado del Impuesto sobre Sociedades.


¿Habrá intereses?

La Administración Tributaria ha previsto que no se devenguen intereses de demora durante los tres primeros meses del aplazamiento.

La Agencia Tributaria ha publicado una serie de instrucciones para solicitar el aplazamiento, presentado un manual en el que explica paso a paso cómo hacerlo pero, si necesitas ayuda, ponte en contacto con nosotros.

El modelo 347 ¿Quién, cuándo y cómo se presenta?

Acabó del mes de enero y con él, sin ninguna duda, uno de los más temido para empresarios, autónomos y asesores. Sin embargo, con enero no se acaban las declaraciones informativas a presentar respecto del ejercicio anterior, puesto que aún queda el modelo 347. Si quieres saber si estás obligado a presentarlo y cómo tienes que hacerlo, quédate con nosotros y lee este artículo.


¿Qué es el modelo 347?

El modelo 347 es una declaración informativa (¡Respira! ¡No tienes que pagar!) pero obligatorio siempre y cuando hayas realizado operaciones que, en cómputo anual y por cada uno de los clientes o proveedores, haya superado 3.005,06 euros, siempre y cuando no se declare en otro modelo.

Por ejemplo, durante el ejercicio, has vendido parte de tus productos o servicios por un total de 3.100 euros a tu cliente CLIENTESA. Además, ejerces tu actividad en un local alquilado a INMOBASA por el que pagas, anualmente, 4.200 euros. Las operaciones con CLIENTASA habrán de incluirse en el modelo 347 por superar el importe indicado, no obstante, las operaciones con INMOBASA no tendrán que ser informadas en este modelo porque, al estar sujetas a retención, han sido declaradas trimestralmente en el modelo 115 y, además, se ha incluido en el modelo 180.

¿Qué es el modelo 347?

¿Estoy obligado a presentar el modelo 347?

Como hemos adelantado antes, y a grandes rasgos, todo autónomo o sociedad que tenga operaciones con terceros que superen 3.005,06 euros está obligado a presentar esta declaración informativa. No obstante a lo anterior, no tendrás la obligación de presentarlo si se da alguna de las siguientes circunstancias:

  • Que no se tenga en España la sede de la actividad, un establecimiento permanente o el domicilio fiscal.
  • Que seas autónomo o entidad en régimen de atribución de rentas que tributa en I.R.P.F. en módulos (estimación objetiva) y en I.V.A. por el régimen simplificado, régimen especial de agricultura, ganadería y pesca o por recargo de equivalencia.
  • Que estés inscrito en el registro de devolución mensual de I.V.A. y, por tanto, incluyes estas operaciones en el modelo 340.
  • Que hayas realizado exclusivamente las operaciones no sometidas al deber de declaración incluidas en el artículo 33 Del Real Decreto 1065/2007.

¿Cuándo se presenta el modelo 347?

El modelo 347 ha de presentarse durante el mes de febrero del año siguiente al ejercicio fiscal al que corresponde. Por tanto, el plazo para presentar el modelo 347 correspondiente al ejercicio 2019 finaliza el próximo 29 de febrero.

¿Cuándo se presenta el modelo 347?

Operaciones a incluir en el modelo 347

Se incluirán en esta declaración informativa todas las adquisiciones y entregas de bienes y servicios, tanto sujetas como exentas – salvo, como ya hemos dicho, las que se declaren en otros modelos, y las adquisiciones intracomunitarias (que se declaran en el modelo 349)-.

Para ello, se suman todas las facturas recibidas de un proveedor o emitidas a un cliente, incluyendo la cuota de I.V.A. y, siempre que dicha suma supere 3.005,06 euros, habrá de incluirse en la declaración.

Aunque es un modelo que asusta a muchos, pues la información que se contiene en la declaración es muy importante para la Administración Tributaria y, en muchas ocasiones, es la que hace saltar las alarmas de que algo se ha hecho mal, si tienes tus cuentas claras no tienes nada que temer, pues su cumplimentación no es demasiado compleja. Pero, sin duda, lo mejor para que no se escape nada, es contar con un servicio de asesoría que se encargue de comprobar todos los datos. Si no cuentas con ella, puedes ponerte en contacto con nosotros aquí.

Novedades en el modelo 390 en 2020

Como ya hemos comentado en el artículo donde hablamos de la cuesta e enero, si tú o tu sociedad sois sujetos pasivos de I.V.A. tienes la obligación de presentar el modelo 390.

Pero… ¡Ojo! ¡Hay novedades! Y para que no metas la pata, te las contamos todas.

Como ya sabrás, el modelo 390 es una declaración informativa obligatoria, en ella se recoge el resumen anual de las operaciones relativas al impuesto sobre el valor añadido (I.V.A.).

Este resumen anual tiene como plazo final para su presentación el día 30 de enero y están obligados a presentarlo todos los autónomos o empresarios que desarrollen una actividad sujeta a I.V.A., salvo los autónomos acogidos al régimen de estimación objetiva o módulos, y aquellos que se dedican exclusivamente al arrendamiento de bienes inmuebles urbanos.


¿Qué casillas han sufrido cambios?

Sin duda, la cumplimentación de los modelos es algo complicado y que te puede traer más de un dolor de cabeza, por lo que siempre es beneficioso contar con un asesoramiento fiscal de confianza. No obstante, la Administración Tributaria, en pos de facilitar la tarea, ha modificado las casillas 97 y 662 del modelo 390, para diferenciarlas.

De este modo, en la casilla 97 se consigna el importe a compensar en trimestres siguientes. 

Por su parte, la casilla 662 pasa a denominarse cuotas pendientes de compensación generadas en el ejercicio y distintas de las incluidas en la casilla 97”. Por tanto, en esta casilla hay que reflejar las cuotas a compensar generadas en alguno de los tres primeros trimestres, cuando no se reflejen en la casilla 97, es decir, cuando no se hayan trasladado al resto de períodos.


Cambios en la presentación

El otro cambio que ha entrado en vigor en el modelo 390 desde el pasado 1 de enero afecta a su forma de presentación.

Hasta ahora, podías presentar el modelo 390 accediendo a la sede electrónica de la web de Agencia Tributaria con certificado electrónico, con Cl@vePIN, por medio de tu asesor fiscal o por vía SMS (este último solo si no estabas obligado a disponer de un certificado digital).

Pues bien, esta última vía de presentación, es decir, por SMS, queda suprimido, por lo que si no dispones de un certificado electrónico o de Cl@vePIN, necesitarás de un colaborador social, es decir, un asesor fiscal, para su presentación.

Esta es la primera de las novedades que te contamos para este año 2020 pero sin duda hay muchas más y, como es habitual, los cambios políticos también traerán cambios fiscales. Si no dispones de un asesor o el que tienes no te informa debidamente, contacta con Cano Ruiz Asesores.

La cuesta de enero de empresas y autónomos

Si eres empresario o autónomo ya sabrás que la famosa cuesta de enero para ti es una gran realidad, pues en este mes se concentra la presentación de las autoliquidaciones trimestrales así como los resúmenes anuales.

En este artículo te resumimos los principales impuestos a presentar y su fecha para que no olvides ninguna de tus obligaciones con la Administración Tributaria.


Hasta el 20 de enero

Dos modelos son los que, tanto empresas como autónomos, tienen que presentar durante el mes de enero, siendo su fecha límite de presentación el 20 de enero.

  • Modelo 111: se trata de la declaración trimestral de las retenciones de I.R.P.F. practicadas a los trabajadores, profesionales y empresarios. Por tanto, aunque no tengas trabajadores, es posible que tengas que presentarlo por haber recibido facturas sometidas a retención, como pueden serlo la de profesionales independientes, tales como notarios, abogados o asesores.
  • Modelo 115: seas empresas o profesional, si realizas tu actividad en un inmueble urbano arrendado tendrás que presentar este modelo, por el cual ingresas la retención a la que se somete este tipo de alquiler.

Hasta el 30 de enero

Si bien en el apartado anterior los modelos eran todos trimestrales, el 30 de enero finaliza el plazo para modelos tanto trimestrales como anuales:

Modelos trimestrales:

  • Modelo 130: Si eres autónomo acogido al régimen de estimación directa, ya sea normal o simplificada, tienes que presentar esta autoliquidación, por medio de la cual se hacen pagos fraccionados del I.R.P.F. Con este modelo, anticipas un 20% del rendimiento obtenido durante el trimestre.
  • Modelo 131: Por este modelo se declara, igual que con el modelo 130, los pagos fraccionados del I.R.P.F., pero en este caso es para autónomos acogidos al régimen de estimación objetiva o módulos.
  • Modelo 303: Este modelo, común para autónomos y sociedades, recoge la autoliquidación trimestral de I.V.A.
  • Modelo 349: A presentar por aquellos que en su actividad económica hayan realizado alguna operación intracomunitaria.

Resúmenes anuales:

  • Modelo 190: Se trata del resumen anual de los modelos 111 presentados durante el ejercicio. En él se da información detallada de los rendimientos del trabajo y de actividades económicas, premios y determinadas ganancias patrimoniales e imputaciones de rentas
  • Modelo 390: Es el resumen anual de I.V.A. A este respecto, hay que prestar mucha atención a las novedades que han entrado en vigor desde el pasado 1 de enero de 2020 y que hay que tener en cuenta.

Hasta el 31 de enero

  • Modelo 180: en este caso, es el resumen anual de los modelos 115 presentados. Es decir, se detallan las retenciones e ingresos a cuenta de los rendimientos procedentes de los arrendamientos de bienes inmuebles.
  • Modelo 184: es obligatorio, pero solo informativo, sobre los ingresos, gastos y beneficios obtenidos por las sociedades no mercantiles durante el ejercicio anterior.

Sin duda, enero es una auténtica cuesta para quienes tienen una actividad económica, pues a la bajada de ventas tras las fiestas navideñas, se unen las obligaciones con la Agencia Tributaria.

Es por ello por lo que es conveniente contar con un asesor experto para no perderte con la presentación de todos estos modelos y, sobre todo, para que dediques tu tiempo en lo que de verdad importa: Tu negocio.

Si tienes preguntas o quieres conocer el resto de impuestos a presentar durante el mes de enero, no dudes en contactar con nosotros.

¡Socorro! ¡No he presentado la renta! ¿Y ahora qué?

Se acerca el final del plazo para la presentación de la declaración de la renta 2018, y todavía hay quien no ha presentado su declaración. Pero ahora que estamos cerca del límite, hay que repasar las posibles consecuencias que tendría no presentarla, o hacerla fuera de plazo.

¿Cuál es la fecha límite?

Como ya comentamos en un artículo anterior, la fecha clave es el 1 de julio de 2019, que será el último día del plazo para la presentación de la declaración.

Teniendo clara las fechas, solo habría que analizar si se está obligado o no a presentar la declaración, lo cual podemos repasar tanto en nuestro artículo de novedades como los artículos en los que repasamos los limites y obligaciones del contribuyente.

¿Qué puede ocurrir si la presento fuera de plazo?

Una vez que tengamos claro la obligatoriedad y la fecha límite para la presentación, si se nos pasa y la presentamos fuera de plazo podría ser motivo de sanción o recargo. Si la declaración sale resultado a pagar y se presenta fuera de plazo sin que exista requerimiento previo, no habrá sanción pero si un recargo por presentación extemporánea. Dicho recargo oscilará entre un 5% y un 20%, dependiendo del tiempo de retraso, a lo que habrá que sumar intereses de demora.

¿Y si no la presento?

En que caso de no presentar la declaración y exista obligación de hacerlo, puede recibirse un requerimiento de la Agencia Tributaria, cuyo desenlace sea una sanción.
La Ley General Tributaria tipifica esta sanción en leve, grave o muy grave, dependiendo de la base de la sanción, si existen medios fraudulentos o si hubiera o no ocultación. La sanción puede oscilar entre el 50% y el 150%, en función de las características concretas de cada caso.