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Calendario del contribuyente julio 2021 (Infografía)

Todos nos queremos ir de vacaciones de verano pero, durante este mes, autónomos y empresas tenemos que rendir cuentas con Hacienda. Así que no te pierdas las fechas importantes durante el mes de julio de 2021.

Si tienes un amigo asesor fiscal seguro que le has oído decir muchas veces que no se puede ir de vacaciones en el mes de julio. Y sí, a todos nos gustaría estar disfrutando de un rato de desconexión, pero, junto a enero, el mes de julio es un período con bastante carga fiscal, ya que al cierre del trimestre se le une el Impuesto sobre Sociedades.

Respecto al Impuesto sobre Sociedades, lo habitual es que el plazo de presentación finalice el día 25 de julio; sin embargo, al ser este día inhábil para la Administración, el plazo acaba el primer día hábil inmediatamente posterior, es decir, el 26 de julio.

Pero, además, y aunque no se trate de una obligación fiscal, sino mercantil, antes de finalizar el mes hay que depositar las cuentas ante el Registro Mercantil. Hasta ahora esto era algo que no agobiaba mucho a los empresarios, pero con el anuncio de sanciones por la falta de depósito de los libros contables, se ha convertido en otro quebradero más de cabeza.

Aunque el cierre del trimestre finaliza el día 20 con la presentación de IVA, retenciones, etc., recuerda que si quieres domiciliar el pago de estos impuestos el plazo finaliza 5 días antes, es decir, el 15 de julio.

No olvides que aquí te dejamos la infografía descargable que hemos elaborado para que no pierdas de vista las fechas importantes de este mes de julio.

calendario del contribuyente julio 2021

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¿Cuánto se lleva Hacienda del premio de Pablo en Pasapalabra?

Después de 260 programas el tinerfeño Pablo Díaz ha ganado el bote de Pasapalabra. Un total de 1.828.000 euros. Pero si Hacienda somos todos, entonces todos somos ganadores de ese bote, porque no todo va a quedar en su bolsillo. Si quieres saber cuánto se queda la Agencia Tributaria, no te pierdas este artículo.

Tras varios días anunciando un final de infarto, por fin Antena 3 ha emitido el programa en el que Pablo Díaz se lleva el ansiado bote de Pasapalabra. La noche del 1 de julio de 2021 será siempre recordada por él y por todos los que no hemos quitado la vista de la pantalla para ver cómo se alzaba con el premio.

Aunque Pablo llevaba acumulados 211.000 euros de su paso por el programa, este importe no se suma al bote que ha logrado tras completar correctamente el famoso rosco. Por tanto, el premio que se ha llevado es el bote acumulado, de 1.828.000 euros.

Pablo Díaz en el momento de completar el rosco de Pasapalabra.

¿Cuánto se lleva Hacienda?

Como decíamos en la introducción de este artículo, Pablo no es el único ganador, ya que la Administración Tributaria se lleva su trozo del pastel. Y por ser positivos, si Hacienda somos todos, ¡hemos ganado!

En ningún momento Pablo verá al completo los casi dos millones de euros que ha ganado, ya que se le retendrá el 19% de forma inmediata.

Por otro lado, en su declaración de la renta de 2021 -a presentar entre mayo y junio de 2022-, tendrá que incluir el importe del premio y tributar por él. Teniendo que Pablo reside en Madrid, a pesar de ser de Tenerife, tendrá que tributar al Estado un 22,50% del premio, descontando, por su puesto, el 19% que se le retiene a cuenta. Además, un 21% de retenciones aplicadas por la Comunidad de Madrid. Finalmente, Hacienda se queda un 43,50% del total, por lo que a Pablo le va a quedar 1.032.820 euros

Roberto Leal y Pablo Díaz se abrazan tras lograr el tinerfeño el bote de Pasapalabra.

Así que cuando te digan que «la mitad del premio de Pasapalabra se la ha quedado Hacienda», ya puedes contestar con rotundidad que no, que es un 43,50%.

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¡Olvidé presentar la renta! ¿Ahora qué?

El 30 de junio finaliza la campaña de Renta 2020. Aunque ha habido tiempo suficiente, algunos olvidan presentar su renta, o no saben que tienen que presentarla. ¿Qué pasa en ese caso?

Durante más de dos meses contribuyentes y asesores solo hemos pensado en una cosa: la presentación de la declaración de la renta. Sin embargo, siempre hay algún rezagado que lo deja para última hora y se le pasa el plazo. También tenemos el caso de los contribuyentes afectados por un ERTE, que como leemos en algunos medios en los últimos días, la mitad de ellos no ha presentado su declaración de la renta.

El plazo de prescripción

En primer lugar, tienes que saber cuándo prescribe el derecho de la Administración Tributaria a revisar tu declaración. Todos habéis oído alguna vez eso de que prescribe a los cuatro años, pero, ¿cuándo empieza a contar el plazo?

En el caso concreto de la declaración del I.R.P.F., los cuatro años empiezan a contar desde el último día del plazo de presentación. Por tanto, la autoliquidación de la renta de 2020 prescribirá el 30 de junio de 2025 (cuatro años desde el 30 de junio de 2021).

Ahora que ya sabemos hasta cuándo puede la Administración requerirnos para presentar una declaración que no hemos presentado, vamos a ver las consecuencias de la presentación fuera de plazo según el resultado de la misma.

Resultado de la declaración a devolver

Si presentas tu declaración de la renta fuera de plazo y el resultado de la misma es a devolver, la Administración podrá imponerte una sanción, conforme al artículo 198 de la Ley 58/2003, de 27 de diciembre, General Tributaria, de 200 euros.

No obstante, si presentas la declaración fuera de plazo sin que la Administración te haya requerido para ello, la sanción se verá reducida a la mitad, es decir, a 100 euros.

Resultado de la declaración a pagar

En caso de que la declaración extemporánea sea a pagar, tenemos que diferenciar dos situaciones:

  • Presentación fuera de plazo sin requerimiento previo: Si voluntariamente, sin que Hacienda te avise de que estabas obligado a presentar la renta y no lo has hecho, presentas tu declaración con resultado a pagar, no vas a tener que pagar ninguna sanción. Sin embargo, la Administración te va a exigir el pago de un recargo (Artículo 27 de la LGT). La base para calcular el importe del recargo es el resultado a pagar de tu declaración, y el porcentaje variará en función del tiempo que pase entre la fecha en que debiste presentar tu declaración y el momento de la declaración. De este modo, el recargo será del 5, 10 o 15 por ciento, según si han transcurrido hasta 3, 6 o 12 meses, respectivamente. Si se presenta más de un año después de finalizar el plazo voluntario de presentación, el recargo será del 20%, a lo que habrá que añadir intereses de demora.
  • Con requerimiento previo: Si antes de que regularices tu situación la Administración te ha notificado la necesidad de que presentes la declaración y su resultado es a pagar, tendrás que hacer frente a una sanción. En ese caso, se trata de la sanción recogida en el artículo 191 de la LGT y, en principio, será del 50 por ciento de la base de la sanción (recuerda que la base de la sanción es el importe a pagar de tu declaración), pero podrá ser superior si la Administración califica la infracción como grave o muy grave.

Sin lugar a dudas, si olvidas presentar tu renta en plazo lo mejor es que la presentes de forma voluntaria, para pagar menos sanciones o recargos y evitar intereses de demora. Así que si no has presentado tu renta y crees que deberías haberlo hecho, no dudes en contactar con nosotros. Además, para evitar traslados innecesarios, podemos realizar todas tus gestiones por vía email, teléfono, Whatsapp o videollamada, ¡como prefieras! Creemos que, ahora más que nunca, es importante que nos cuidemos. Pero si eres de los que prefiere el contacto directo con su asesor, concierta tu cita, te atenderemos con todas las medidas de seguridad.

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¿Estoy obligado a presentar la renta de 2020?

Como sabes, la campaña de Renta 2020 ya ha comenzado, de hecho se encuentra en su ecuador. En días atrás, te hemos contado cómo afecta el ERTE a la renta o las novedades que ha traído la campaña, entre otros. En el presente artículo vamos a ir a la base del impuesto, para que sepas si estas obligado o no a presentar la renta, sea cual sea tu situación personal.

El concepto de contribuyente del I.R.P.F.

El primer paso que hay que dar para saber si una persona esta obligada o no a presentar la declaración de la renta es determinar si es contribuyente del I.R.P.F. La Ley 35/2006, de 28 de noviembre del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, en su artículo 8, define el concepto de contribuyente por el IRPF y lo divide en 3 grupos:

  1. En primer lugar, el grupo más habitual, las personas físicas residentes en España. Pero, ¿qué significa esto? El primer baremo para determinar si una persona es o no residente es que permanezca en territorio español por un período igual o superior a 183 días dentro del año natural. Pero, también se considera que un contribuyente es residente en España cuando, independientemente de donde resida, radique en nuestro país el núcleo principal de su actividad o sus intereses económicos, bien sea de forma directa o indirecta; o bien, cuando el cónyuge y/o los hijos menores que dependan del contribuyente tengan su residencia habitual en España.
  2. El segundo grupo de contribuyentes está formado por personas físicas que tienen su residencia fiscal en el extranjero por razón de su cargo, esto es:
    • Miembros de misiones diplomáticas españolas.
    • Miembros de las oficinas consulares españolas.
    • Titulares de cargo o empleo oficial del Estado español.
    • Funcionarios en activo que ejerzan en el extranjero cargo.
  3. El último bloque de personas que serán sujetos pasivos del Impuesto sobre la Renta, son las personas físicas de nacionalidad española que residan en un territorio considerado paraíso fiscal. Éstas no perderán su condición de residente fiscal en España durante el período impositivo en el que se produzca el cambio de residencia ni los cuatro siguientes y, por tanto, serán contribuyentes del I.R.P.F.

Por consiguiente, si estás incluido en uno de los bloques anteriores eres contribuyente del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, pero para saber si estás obligado a presentar la declaración tienes que saber que la Administración Tributaria establece dos tipos de delimitaciones, una positiva y otra negativa.

Delimitación positiva

Están obligados a presentar la declaración del Impuesto de la Renta sobre las Personas Físicas los contribuyentes que:

  • Hayan obtenido en el ejercicio rentas superiores a las que se especifican en la delimitación negativa, que veremos más tarde.
  • Tengan derecho a aplicar el régimen transitorio de la deducción por inversión en vivienda habitual, la deducción por doble imposición internacional internacional, o hayan realizado aportaciones a patrimonios protegidos de personas con discapacidad, planes de pensiones, planes de previsión social empresarial, seguros de dependencia o mutualidades de previsión social que reduzcan la base imponible, cuando ejerciten dicho derecho.
  • No estando obligados a declarar soliciten la devolución que les corresponda de acuerdo con la normativa del I.R.P.F. De acuerdo con el artículo 103 de la Ley de I.R.P.F., el importe máximo de la devolución será el de las retenciones practicadas, los ingresos y pagos a cuenta del I.R.P.F. más, en caso de que corresponda, el importe de las deducciones por maternidad, por familia numerosa o por personas con discapacidad a cargo (artículo 81 de la Ley del I.R.P.F.).

Delimitación negativa

¿Estoy obligado a presentar la declaración de la renta? La guía definitiva 2020

No están obligados a presentar la declaración de la renta referente al ejercicio 2020 los contribuyentes cuyas rentas procedan exclusivamente de las siguientes fuentes, siempre que no superen ninguno de los límites que en cada caso se señalan, ya sea en tributación individual o conjunta:

Rendimientos íntegros del trabajo

Incluidas, entre otras, las pensiones y haberes pasivos, comprendidos los procedentes del extranjero, así como las pensiones compensatorias y las anualidades por alimentos no exentas, cuyo importe no supere la cantidad de:

  • 22.000 euros anuales, con carácter general o, cuando habiendo más de un pagador, se den los siguientes supuestos:
    1. Cuando, procediendo de más de un pagador, la suma de las cantidades percibidas del segundo y restantes pagadores, por orden de cuantía, no superen en su conjunto la cantidad de 1.500 euros anuales.
    2. Cuando se trate de pensionistas cuyos únicos rendimientos del trabajo consistan en las prestaciones pasivas a que se refiere el artículo 17.2.a) de la Ley del I.R.P.F. procedentes de dos o más pagadores, siempre que el importe de las retenciones practicadas por éstos haya sido determinado por la Agencia Tributaria, previa solicitud del contribuyente al efecto, a través del modelo 146 y, además, se cumplan los siguientes requisitos:
      • Que no haya aumentado a lo largo del ejercicio el número de los pagadores de prestaciones pasivas respecto de los inicialmente comunicados al formular la solicitud.
      • Que el importe de las prestaciones efectivamente satisfechas por los pagadores no difiera en más de 300 euros anuales del comunicado inicialmente en la solicitud.
      • Que no se haya producido durante el ejercicio ninguna otra de las circunstancias determinantes de un aumento del tipo de retención previstas en el artículo 87 del Reglamento del I.R.P.F.
  • 14.000 euros anuales, en los siguientes supuestos:
    1. Cuando los rendimientos del trabajo procedan de más de un pagador.
    2. Cuando se perciban pensiones compensatorias del cónyuge o anualidades por alimentos no exentas.
    3. Cuando el pagador de los rendimientos del trabajo no esté obligado a retener.
    4. Cuando se perciban rendimientos íntegros del trabajo sujetos a tipo fijo de retención.

Recuerda en este punto que si has percibido del SEPE una prestación por desempleo, bien sea por estar incluido en un ERTE o bien por haber perdido tu empleo, o has cobrado el cese de autónomo, estas rentas se consideran rendimientos del trabajo y el SEPE o la entidad análoga que haya abonado dichas cantidades se considera un segundo pagador.

Rendimientos íntegros del capital mobiliario

Dividendos de acciones, intereses de cuentas, de depósitos o de valores de renta fija, etc., y ganancias patrimoniales (ganancias derivadas de reembolsos de participaciones en Fondos de Inversión, premios por la participación en concursos o juegos, etc.), siempre que unos y otras hayan estado sometidos a retención o ingreso a cuenta y su cuantía global no supere la cantidad de 1.600 euros anuales. Es importante destacar en este apartado que no se prevé la posibilidad de compensar rendimientos íntegros positivos y negativos para determinar la obligación de declarar.

Rentas inmobiliarias imputadas, rendimientos íntegros del capital mobiliario no sujetos a retención

Derivados de Letras del Tesoro y subvenciones para la adquisición de viviendas de protección oficial o de precio tasado y demás ganancias patrimoniales derivadas de ayudas públicas, con el límite conjunto de 1.000 euros anuales.

Otras limitaciones

Tampoco estarán obligados los contribuyentes que hayan obtenido en el ejercicio 2020 exclusivamente rendimientos íntegros del trabajo, del capital (mobiliario o inmobiliario) o de actividades económicas, así como ganancias patrimoniales, sometidos o no a retención, hasta un importe máximo conjunto de 1.000 euros anuales y pérdidas patrimoniales de cuantía inferior a 500 euros, en tributación individual o conjunta.

En Cano Ruiz seguimos a tu lado

Aunque a veces el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas pueda parecer sencillo, es bastante más complejo de lo que se piensa. Por eso, si no sabes ni por dónde empezar, no dudes en contactar con nosotros. Además, para evitar traslados innecesarios, podemos realizar todas tus gestiones por vía email, teléfono, Whatsapp o videollamada, ¡como prefieras! Creemos que, ahora más que nunca, es importante que nos cuidemos. Pero si eres de los que prefiere el contacto directo con su asesor, concierta tu cita, te atenderemos con todas las medidas de seguridad.

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Novedades en el modelo 390 en 2020

Como ya hemos comentado en el artículo donde hablamos de la cuesta e enero, si tú o tu sociedad sois sujetos pasivos de I.V.A. tienes la obligación de presentar el modelo 390.

Pero… ¡Ojo! ¡Hay novedades! Y para que no metas la pata, te las contamos todas.

Como ya sabrás, el modelo 390 es una declaración informativa obligatoria, en ella se recoge el resumen anual de las operaciones relativas al impuesto sobre el valor añadido (I.V.A.).

Este resumen anual tiene como plazo final para su presentación el día 30 de enero y están obligados a presentarlo todos los autónomos o empresarios que desarrollen una actividad sujeta a I.V.A., salvo los autónomos acogidos al régimen de estimación objetiva o módulos, y aquellos que se dedican exclusivamente al arrendamiento de bienes inmuebles urbanos.


¿Qué casillas han sufrido cambios?

Sin duda, la cumplimentación de los modelos es algo complicado y que te puede traer más de un dolor de cabeza, por lo que siempre es beneficioso contar con un asesoramiento fiscal de confianza. No obstante, la Administración Tributaria, en pos de facilitar la tarea, ha modificado las casillas 97 y 662 del modelo 390, para diferenciarlas.

De este modo, en la casilla 97 se consigna el importe a compensar en trimestres siguientes. 

Por su parte, la casilla 662 pasa a denominarse cuotas pendientes de compensación generadas en el ejercicio y distintas de las incluidas en la casilla 97”. Por tanto, en esta casilla hay que reflejar las cuotas a compensar generadas en alguno de los tres primeros trimestres, cuando no se reflejen en la casilla 97, es decir, cuando no se hayan trasladado al resto de períodos.


Cambios en la presentación

El otro cambio que ha entrado en vigor en el modelo 390 desde el pasado 1 de enero afecta a su forma de presentación.

Hasta ahora, podías presentar el modelo 390 accediendo a la sede electrónica de la web de Agencia Tributaria con certificado electrónico, con Cl@vePIN, por medio de tu asesor fiscal o por vía SMS (este último solo si no estabas obligado a disponer de un certificado digital).

Pues bien, esta última vía de presentación, es decir, por SMS, queda suprimido, por lo que si no dispones de un certificado electrónico o de Cl@vePIN, necesitarás de un colaborador social, es decir, un asesor fiscal, para su presentación.

Esta es la primera de las novedades que te contamos para este año 2020 pero sin duda hay muchas más y, como es habitual, los cambios políticos también traerán cambios fiscales. Si no dispones de un asesor o el que tienes no te informa debidamente, contacta con Cano Ruiz Asesores.

La cuesta de enero de empresas y autónomos

Si eres empresario o autónomo ya sabrás que la famosa cuesta de enero para ti es una gran realidad, pues en este mes se concentra la presentación de las autoliquidaciones trimestrales así como los resúmenes anuales.

En este artículo te resumimos los principales impuestos a presentar y su fecha para que no olvides ninguna de tus obligaciones con la Administración Tributaria.


Hasta el 20 de enero

Dos modelos son los que, tanto empresas como autónomos, tienen que presentar durante el mes de enero, siendo su fecha límite de presentación el 20 de enero.

  • Modelo 111: se trata de la declaración trimestral de las retenciones de I.R.P.F. practicadas a los trabajadores, profesionales y empresarios. Por tanto, aunque no tengas trabajadores, es posible que tengas que presentarlo por haber recibido facturas sometidas a retención, como pueden serlo la de profesionales independientes, tales como notarios, abogados o asesores.
  • Modelo 115: seas empresas o profesional, si realizas tu actividad en un inmueble urbano arrendado tendrás que presentar este modelo, por el cual ingresas la retención a la que se somete este tipo de alquiler.

Hasta el 30 de enero

Si bien en el apartado anterior los modelos eran todos trimestrales, el 30 de enero finaliza el plazo para modelos tanto trimestrales como anuales:

Modelos trimestrales:

  • Modelo 130: Si eres autónomo acogido al régimen de estimación directa, ya sea normal o simplificada, tienes que presentar esta autoliquidación, por medio de la cual se hacen pagos fraccionados del I.R.P.F. Con este modelo, anticipas un 20% del rendimiento obtenido durante el trimestre.
  • Modelo 131: Por este modelo se declara, igual que con el modelo 130, los pagos fraccionados del I.R.P.F., pero en este caso es para autónomos acogidos al régimen de estimación objetiva o módulos.
  • Modelo 303: Este modelo, común para autónomos y sociedades, recoge la autoliquidación trimestral de I.V.A.
  • Modelo 349: A presentar por aquellos que en su actividad económica hayan realizado alguna operación intracomunitaria.

Resúmenes anuales:

  • Modelo 190: Se trata del resumen anual de los modelos 111 presentados durante el ejercicio. En él se da información detallada de los rendimientos del trabajo y de actividades económicas, premios y determinadas ganancias patrimoniales e imputaciones de rentas
  • Modelo 390: Es el resumen anual de I.V.A. A este respecto, hay que prestar mucha atención a las novedades que han entrado en vigor desde el pasado 1 de enero de 2020 y que hay que tener en cuenta.

Hasta el 31 de enero

  • Modelo 180: en este caso, es el resumen anual de los modelos 115 presentados. Es decir, se detallan las retenciones e ingresos a cuenta de los rendimientos procedentes de los arrendamientos de bienes inmuebles.
  • Modelo 184: es obligatorio, pero solo informativo, sobre los ingresos, gastos y beneficios obtenidos por las sociedades no mercantiles durante el ejercicio anterior.

Sin duda, enero es una auténtica cuesta para quienes tienen una actividad económica, pues a la bajada de ventas tras las fiestas navideñas, se unen las obligaciones con la Agencia Tributaria.

Es por ello por lo que es conveniente contar con un asesor experto para no perderte con la presentación de todos estos modelos y, sobre todo, para que dediques tu tiempo en lo que de verdad importa: Tu negocio.

Si tienes preguntas o quieres conocer el resto de impuestos a presentar durante el mes de enero, no dudes en contactar con nosotros.

¡Socorro! ¡No he presentado la renta! ¿Y ahora qué?

Se acerca el final del plazo para la presentación de la declaración de la renta 2018, y todavía hay quien no ha presentado su declaración. Pero ahora que estamos cerca del límite, hay que repasar las posibles consecuencias que tendría no presentarla, o hacerla fuera de plazo.

¿Cuál es la fecha límite?

Como ya comentamos en un artículo anterior, la fecha clave es el 1 de julio de 2019, que será el último día del plazo para la presentación de la declaración.

Teniendo clara las fechas, solo habría que analizar si se está obligado o no a presentar la declaración, lo cual podemos repasar tanto en nuestro artículo de novedades como los artículos en los que repasamos los limites y obligaciones del contribuyente.

¿Qué puede ocurrir si la presento fuera de plazo?

Una vez que tengamos claro la obligatoriedad y la fecha límite para la presentación, si se nos pasa y la presentamos fuera de plazo podría ser motivo de sanción o recargo. Si la declaración sale resultado a pagar y se presenta fuera de plazo sin que exista requerimiento previo, no habrá sanción pero si un recargo por presentación extemporánea. Dicho recargo oscilará entre un 5% y un 20%, dependiendo del tiempo de retraso, a lo que habrá que sumar intereses de demora.

¿Y si no la presento?

En que caso de no presentar la declaración y exista obligación de hacerlo, puede recibirse un requerimiento de la Agencia Tributaria, cuyo desenlace sea una sanción.
La Ley General Tributaria tipifica esta sanción en leve, grave o muy grave, dependiendo de la base de la sanción, si existen medios fraudulentos o si hubiera o no ocultación. La sanción puede oscilar entre el 50% y el 150%, en función de las características concretas de cada caso.

¿Sabes si estás obligado a presentar la Declaración de IRPF? (I)

El pasado 2 de abril arrancó a la “Campaña de Renta 2018”. A grandes rasgos, todos sabemos más o menos lo que eso significa: hay que rendir cuentas con Hacienda. Pero, ¿sabes si estás obligado a presentar la declaración de la renta? Repasamos algunas cuestiones:

La Ley 35/2006, de 28 de noviembre del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, en su artículo 8, define el concepto de contribuyente por el IRPF y lo divide en 3 grupos.

¿En que grupos distingue la ley los tipos de contribuyentes?

En primer lugar, el grupo más habitual, las personas físicas residentes en España. Aquí viene la primera pega. ¿Sabes si eres residente fiscal en España? Muchas personas saben que para ser considerado residente en España debes pasar aquí al menos 183 días durante el año natural. Pero esta no es la única opción para ser considerado residente, pues también serás considerado residente en territorio español si:

  • Radica en España el núcleo principal de tu actividad o tus intereses económicos,  bien sea de forma directa o indirecta.
  • Tu cónyuge y los hijos menores que dependan de ti, tienen su residencia habitual en España.

Contribuyente

Un segundo grupo serían las personas físicas cuya residencia habitual sea en el extranjero, pero estén incluidos en alguno de los siguientes supuestos:

a) Miembros de misiones diplomáticas españolas.
b) Miembros de las oficinas consulares españolas.
c) Titulares de cargo o empleo oficial del Estado español.
d) Funcionarios en activo que ejerzan en el extranjero cargo.

Para terminar, en el último grupo se engloban aquellas personas físicas de nacionalidad española pero que su nueva residencia fiscal sea en un territorio considerado como paraíso fiscal. Estas personas no perderán su consideración como residente fiscal en España y, por tanto, como contribuyente del IRPF, ni en el período impositivo en el que se produzca el cambio de residencia ni los cuatro siguientes.

No obstante a lo anterior, una cosa es ser contribuyente por IRPF y otro tema es estar obligado a presentar la declaración. Por tanto, ahora que sabes que eres contribuyente del IRPF (o no), estarás obligado a presentar la declaración si:

  1. Obtienes rentas que superen ciertas cuantías según la fuente de la que provienen, de acuerdo con lo que establece el artículo 96 de la Ley del IRPF. (Puedes obtener más información aquí).
  2. Independientemente de las rentas que obtengas, ejerces una serie de derechos, como pueden ser la aplicación del régimen transitorio de la deducción por inversión en vivienda habitual o la deducción por doble imposición internacional, entre otros.
  3. No estando obligado a presentar la autoliquidación del IRPF según la cuantía y naturaleza de las rentas obtenidas, solicitas algún tipo de devolución en virtud a la normativa reguladora del propio impuesto.

Novedades para la Declaración de la Renta 2018

Llega la campaña de Renta y Patrimonio 2018 con algunas novedades importantes. Como cada año, la declaración sufre ciertas modificaciones y se introducen novedades, lo que hace que cada año la confección y presentación del impuesto sea diferente. Vamos a repasar algunas de las principales novedades que tenemos que tener en cuenta de cara a la declaración de la renta del ejercicio 2018.

Una de las novedades viene determinada por la fecha, tanto del inicio de la campaña de renta como del fin de plazo para la presentación del impuesto, como ya comentamos en nuestro anterior artículo.

¿Cuáles son los principales cambios?

  • Aumenta el mínimo exento con dos pagadores: El límite excluyente de la obligación de declarar para aquellos contribuyentes que perciban rendimientos del trabajo procedente de dos pagadores pasa de 12.000 a 14.000 euros. Hay que tener en cuenta que esta modificación entró en vigor el pasado 5 de julio por lo que el límite para este ejercicio fiscal queda en 12.643 euros.
  • También hay modificación en el límite excluyente conjunto de la obligación reflejado en el artículo 96.2.c) referido a las rentas inmobiliarias imputadas, rendimientos íntegros del capital mobiliario no sujetos a retención derivados de letras del Tesoro y subvenciones para la adquisición de viviendas de protección oficial o de precio tasado. Este conjunto tiene marcado el límite en 1.000 euros anuales y además, desde este año se incluyen las ganancias patrimoniales derivadas de ayudas públicas.
  • Aumentan los importes que minorarán los rendimientos netos del trabajo y la cuantía por debajo de la cual se aplicará. Esta reducción se aplicará a los contribuyentes con rendimientos netos del trabajo inferiores a 16.825 euros siempre que no tengan rentas de otro tipo que superen los 6.500 euros.
  • Deducción por inversión en empresas de nueva o reciente creación: Aumenta el porcentaje de deducción pasando del 20% al 30% para las cantidades satisfechas por los contribuyentes por suscripción de acciones o participaciones de empresas de nueva creación, siempre que cumplan los requisitos. Además, también aumenta la base máxima de deducción, pasando de 50.000 a 60.000 euros.
  • Los ingresos correspondientes a las prestaciones de maternidad y paternidad cobrados en 2018 están exentos del pago de IRPF.
  • La deducción por maternidad se incrementa en 1.000 euros anuales adicionales cuando el contribuyente satisfaga
    gastos de custodia en guardería o centros de educación infantil autorizados por hijo menor de tres años.
  • Se eleva el porcentaje de deducción para las rentas obtenidas en Ceuta y Melilla, que pasa a ser del 60% (hasta ahora era del 50%).

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Estas son algunas de las novedades que tenemos que tener en cuenta para la presentación del impuesto sobre la renta de 2018. Si tienes dudas de como afrontar esta campaña y quieres saber más, consúltanos.

¿Sabes que hacer si te toca la lotería (tributariamente)?

Una año más, llegan las fiestas navideñas y nuestro alrededor se llena de sorteos de cestas de Navidad y, como no, de la Lotería de Navidad. Se calcula que cada español gastará una media de 60 euros en Lotería de Navidad, (superando así la cifra de hace un año que estaba en torno a 46 euros) porque… “¿Y si cae aquí?”.

Está claro que cuando uno participa en un sorteo, del tipo que sea, lo hace con la ilusión de ganar un suculento premio. No obstante, y tal como se ha dado a conocer en varios medios en los últimos días, el desconocimiento acerca de las leyes tributarias ha hecho que, en ocasiones, el premio haya resultado un calvario para el afortunado.

Además, hay que tener en cuenta que si eres premiado con una cesta de productos navideños, tendrás que pagar impuestos a la Administración Tributaria. Esto no es nada nuevo, otro tema es que nunca lo hayamos hecho.

Participes en el sorteo que participes, si resultas premiados tienes que saber qué tienes obligaciones que cumplir y que te detallamos en este artículo.

Premios tipo lotería

Qué debes hacer si te toca la lotería (tributariamente)

Como ya comentamos en este mismo artículo del año pasado, para los premios derivados de Loterías y Apuestas del Estado, Cruz Roja Española, Once, y sus análogos dentro de la Unión Europea, cuando el importe del premio es inferior a 2.500 euros, por regla general, está exento (habría que tener en cuenta el importe de la apuesta), para los premios obtenidos antes del 5 de julio de 2018. Por su parte; si el premio excede de la mencionada cantidad, el tipo de gravamen será del 20% .

Sin embargo para los premios posteriores a esa fecha, es decir, los que se obtengan por ejemplo en la Lotería de Navidad de 2018, esa cuantía aumentará de 2.500 euros hasta 10.000 euros exentos, y 20.000 euros en 2019. De este modo, si has obtenido un premio de 100.000 euros, los primeros 10.000 euros están exentos, pero los 90.000 euros restantes tributarán al 20%.

En estos casos, lo habitual es que sea la propia entidad que organiza el sorteo la practique la retención, por lo que no tendrás que realizar una autoliquidación exclusivamente por este concepto.

Premios tipo concursos o rifas

Premios derivados de la participación en juegos, concursos, rifas o combinaciones aleatorias. Es en este apartado donde tienen cabida las famosas cestas de Navidad. Si el importe del premio es inferior a 300 euros, está exento de tributación. También gozan de exención los premios derivados de bingos, casinos, boletos y máquinas recreativas. En este caso, debemos diferenciar cuando se trata de premios en metálico y premios en especie:

  • Metálico: el tratamiento es similar al de los premios de Loterías, salvo que en este caso el importe exento es de 300 euros.
  • Especie: en este caso se distinguen dos situaciones:
    • Que el premiado haya soportado la retención: en este caso, la base estará formada por el valor del premio.
    • Que el pagador haya soportado la retención: en cuyo caso habrá que incrementar en un 20% el valor del premio para obtener la base.

Por último, indicar que a efectos de la declaración de la renta (IRPF), son ganancias patrimoniales, que se incluyen en la base imponible general.

Sorteo

Espero que con este artículo pierdas miedo a ser el ganador y que, si en los próximos días eres de los afortunados que gana un premio, disfrutes de él, porque ganar siempre es bueno, aunque nos toque compartir con Hacienda.