Cómo se aplican los ERTE en la desescalada

La Dirección General de Trabajo ha dictado un criterio en el que indica cómo se han de aplicar los ERTEs por fuerza mayor durante el desconfinamiento. Junto a ello, el 13 de mayo ha entrado en vigor en Real Decreto – Ley 18/2020, de 12 de mayo, de medidas sociales en defensa del empleo, que introduce una serie de modificaciones a la aplicación de los ERTEs por fuerza mayor.

El criterio publicado por la Dirección General de Trabajo aclara cómo proceder con la aplicación de los ERTEs por suspensión y reducción de jornada por causa mayor durante el período de desescalada. Entre estos criterios, encontramos los que siguen:

  1. Las empresas que vienen aplicando ERTEs por causa de fuerza mayor, bien sea de suspensión, bien de reducción de jornada, puede renunciar al mismo, de manera total o parcial, y respecto de parte o de la totalidad de la plantilla. Además, esta renuncia se puede realizar de forma progresiva, a medida que vayan desapareciendo las causas que provocaron el ERTE.
  2. Los trabajadores que se encuentren en ERTE de suspensión pueden transitar hacia ERTE por reducción de jornada, con menor impacto económico para el trabajador. Esta medida, además, pretende hacer frente a la creciente demanda que se espera que tengan las empresas al reactivarse la economía.
  3. En cuanto a la exigencia documental y de procedimiento, se establece que es suficiente con comunicar a la autoridad laboral la renuncia, así como dar traslado a la entidad gestora de las prestaciones la situación de afectación y desafectación de cada trabajador, es decir, al SEPE y a la TGSS.

Todo lo anterior, se desarrolla también en el RDL 18/2020, de 12 de mayo, de medidas sociales en defensa del empleo (en vigor 13 de mayo de 2020) que, además, añade la exoneración del empleador al pago de los seguros sociales, con los siguientes límites:

  • Respecto a los trabajadores que se reincorporen a su puesto de trabajo, y cuando la empresa tuviera menos de 50 trabajadores a fecha 29 de febrero de 2020:
    • Exención del 85% de la aportación empresarial correspondiente al mes de mayo de 2020.
    • Exención del 70% de la aportación empresarial correspondiente al mes de junio de 2020.
  • Respecto a los trabajadores que se reincorporen a su puesto de trabajo y si la empresa tiene, o ha tenido, 50 o más trabajadores a fecha 29 de febrero de 2020:
    • Exención del 60% de la aportación empresarial correspondiente al mes de mayo de 2020.
    • Exención del 45% de la aportación empresarial correspondiente al mes de junio de 2020.
  • Respecto a los trabajadores que continúen en el ERTE y si la empresa tiene menos de 50 trabajadores a 29 de febrero de 2020:
    • Exención del 60% de la aportación empresarial correspondiente al mes de mayo de 2020.
    • Exención del 45% de la aportación empresarial correspondiente al mes de junio de 2020.
  • Respecto a los trabajadores que continúen en el ERTE y si la empresa tiene o ha tenido 50 o más trabajadores a 29 de febrero de 2020:
    • Exención del 45% de la aportación empresarial correspondiente al mes de mayo de 2020.
    • Exención del 30% de la aportación empresarial correspondiente al mes de junio de 2020.

Por otro lado, una modificación importante a tener en cuenta es la de salvaguarda del empleo durante el plazo de 6 meses. El RDL 18/2020 indica que los 6 meses durante los cuales el empleador no puede despedir al trabajador en ERTE comienzan a contar, para todos los contratos, desde la fecha de incorporación de cualquier trabajador, ya sea a jornada completa o parcial. No obstante, no se entenderá incumplida la cláusula de salvaguarda del empleo cuando el contrato laboral se extinga por despido disciplinario, dimisión del trabajador, o por muerte, jubilación, incapacidad permanente, total, absoluta o gran invalidez del trabajador.

Tampoco se incumplirá cuando la relación laboral finalice por el fin del llamamiento de las personas con contrato fijo – discontinuo, ni para el caso de contratos temporales que lleguen a la fecha de finalización pactada, o de la realización de la obra o servicio, o cuando no pueda realizarse de forma inmediata la actividad por la que se ha contratado al trabajador. Por último respecto a la cláusula de salvaguarda, es importante saber  que no se aplica a los empleadores que se encuentren en riesgo de concurso.

El empleador que incumpla el compromiso de mantenimiento del empleo tendrá que reintegrar la totalidad de las cotizaciones exoneradas, con recargo e intereses de demora.

Por último, pero no por ello menos importante, hay que tener claro que el ERTE concedido continuará mientras la actividad no se reinicie y, como límite máximo, hasta el 30 de junio de 2020.

Esperamos que con este artículo te quede más claro cómo aplicar el ERTE durante la desescalada. Pero si aún te quedan dudas, contacta con nosotros aquí.

Subsidio de desempleo excepcional por fin de contrato temporal durante la crisis del COVID-19

Cuando saltó el estado de alarma por el coronavirus, muchos trabajadores con contrato temporal perdieron su empleo, no teniendo además los requisitos necesarios para acceder a la prestación por desempleo. Con el propósito de atender a las personas que quedaron en esta situación, el Gobierno ha aprobado un subsidio excepcional que puede solicitarse desde el 5 de mayo de 2020.

De acuerdo con lo establecido en el artículo 33 del RDL 11/2020, de 31 de marzo, los trabajadores que se les haya extinguido un contrato temporal de, al menos, dos meses de duración, con posterioridad a  la declaración del estado de alarma -es decir, a partir del 15 de marzo de 2020- y no cuenten con la cotización necesaria para acceder a otra prestación o subsidio, serán beneficiarias de este nuevo subsidio de desempleo excepcional.

No obstante, este subsidio de desempleo excepcional, es incompatible con la percepción de cualquier renta mínima, renta de inclusión, salario social o cualquier otro tipo de ayuda equivalente concedida por cualquier Administración Pública.

La duración de este subsidio es de un mes, aunque no se descarta la posibilidad de ampliación. Y, en cuanto a su importe, consiste en una ayuda mensual del 80% del IPREM, con independencia de que el contrato por el que el trabajador venía prestando sus servicios fuera a jornada completa o parcial.

Por otro lado, el solicitante tiene que encontrarse inscrito como demandante de empleo y no percibir rentas superiores al 75% del SMI.


¿Cómo puedo solicitarlo?

?El SEPE, mediante Resolución de 1 de mayo de 2020, ha establecido la forma y los plazos de presentación de solicitudes, así como la tramitación y pago del subsidio excepcional por desempleo por fin de contrato temporal. Lo que debes saber es lo siguiente:

  • El plazo de solicitud comienza el 5 de mayo de 2020 y podrá presentarse hasta un mes después de la finalización del estado de alarma.
  • Para presentar la solicitud, el SEPE, en su sede electrónica, ha habilitado un formulario, al que puedes acceder aquí.
  • El SEPE, una vez formalizada la solicitud, constatará que se cumplen los requisitos que hemos comentado anteriormente y que son: carecer de rentas; estar inscrito como demandante de empleo; no ser perceptor de renta mínima, renta de inclusión, salario social, o cualquier otro tipo de ayuda análoga; haber cesado, involuntariamente, a partir del 15 de marzo de 2020, en un contrato de duración determinada de duración igual o superior a dos meses.
  • Una vez acreditado que en el solicitante concurren los requisitos exigidos, el SEPE podrá reconocer el derecho o denegarlo. En este último caso, podrá interponerse reclamación previa y, posteriormente, demanda ante la Jurisdicción Social.
  • Como ya sabes la duración del subsidio excepcional es de un mes, y no puede percibirse en más de una ocasión. Pero, ¿un mes desde cuándo? El derecho al subsidio excepcional nace a partir del día siguiente al de extinción del contrato. No obstante, si se tuvieran días de vacaciones no disfrutadas, el derecho nacerá una vez finalizado el período de vacaciones.

Ten en cuenta que, actualmente, debido a la situación que estamos atravesando, el Servicio Público de Empleo se encuentra colapsado, por lo que es posible que tardes más de lo deseado en percibir el subsidio excepcional por desempleo.

Y ya sabes, si necesitas ayuda para realizar tus trámites y obtener cualquier tipo de prestación o subsidio, ponte en contacto con nosotros.

Los plazos para pedir el paro ante el estado de alarma

El estado de alarma decretado por el Gobierno para luchar contra el Coronavirus supone la limitación de movimiento de los ciudadanos, por lo que trabajo ha anunciado que anula los plazos para pedir el paro y prevé reforzar la atención telemática.

El Servicio Público de Empleo Estatal ha anunciado a través de sus canales oficiales de información una serie de novedades ante la situación en que se encuentra actualmente el país. Concretamente, su comunicado incluye los siguientes puntos:

  • En primer lugar, y para cumplir con las normas que contempla el decreto por el que se regula el estado de alarma, se recomienda evitar acudir a las oficinas de Prestaciones del Servicio Público de Empleo Estatal (SEPE).
  • Por otro lado, tanto el Ministerio de Trabajo como el SEPE garantizarán los derechos de las personas beneficiarias de prestaciones por desempleo.
  • La tercera de las medidas va referida a los plazos para solicitar la prestación por desempleo. Como es sabido, existe un plazo de quince días desde que la empresa procede a dar de baja al trabajador para solicitar la prestación. Sin embargo, ante la situación excepcional ante la que nos encontramos, no se tendrán en cuenta los plazos, con el fin de no perjudicar el derecho de los ciudadanos.
  • Por último, pero no por ello menos importante, el SEPE ha anunciado que va a proceder a reforzar los medios necesarios para atender de forma telemática y prestar apoyo para la realización de los trámites.
Los plazos para pedir el paro ante el estado de alarma

Como siempre, si tienes cualquier duda relacionada con el ámbito laboral, no dudes en ponerte en contacto con nosotros.

Medidas fiscales ante el Coronavirus

Además de las consecuencias sanitarias, la pandemia del coronavirus está trayendo grandes consecuencias económicas. Sin duda, ahora solo estamos ante la punta del iceberg, pero la economía mundial, que ya se está viendo afectada, va a tambalearse.

Por ello, entre las medidas adoptadas por el Gobierno, algunas de ellas afectan a la fiscalidad de las PYMEs y los autónomos.


¿En qué consisten estas medidas?

La medida aprobada por el Ejecutivo consiste en la posibilidad de aplazar pagos de impuestos, bien sea I.V.A., I.R.P.F. o Sociedades, sin intereses.

Tal y como se publica en el B.O.E., la medida pretende mitigar el impacto que el escenario de contención reforzada puede tener en los sectores más vulnerables, como lo son las pequeñas y medianas empresas y los autónomos. Por ello, el requisito principal es que el obligado tributario, ya sea persona física o jurídica, haya tenido, durante el ejercicio 2019, un volumen de operaciones inferior a 6.010.121,04 euros.

¿Qué impuestos se ven afectados?

De acuerdo con lo publicado en el B.O.E., medida incluye todas las liquidaciones y autoliquidaciones cuyo plazo de presentación e ingresos finalice desde la fecha de entrada en vigor del Real Decreto – Ley y hasta el 30 de mayo de 2020, ambos inclusive.

Por tanto, y como ya hemos adelantado, se permitirá el aplazamiento de impuestos que, hasta el momento, eran inaplazables, como las retenciones en concepto de I.R.P.F., las cuotas repercutidas de I.V.A. y el pago fraccionado del Impuesto sobre Sociedades.


¿Habrá intereses?

La Administración Tributaria ha previsto que no se devenguen intereses de demora durante los tres primeros meses del aplazamiento.

La Agencia Tributaria ha publicado una serie de instrucciones para solicitar el aplazamiento, presentado un manual en el que explica paso a paso cómo hacerlo pero, si necesitas ayuda, ponte en contacto con nosotros.

Novedades en el modelo 390 en 2020

Como ya hemos comentado en el artículo donde hablamos de la cuesta e enero, si tú o tu sociedad sois sujetos pasivos de I.V.A. tienes la obligación de presentar el modelo 390.

Pero… ¡Ojo! ¡Hay novedades! Y para que no metas la pata, te las contamos todas.

Como ya sabrás, el modelo 390 es una declaración informativa obligatoria, en ella se recoge el resumen anual de las operaciones relativas al impuesto sobre el valor añadido (I.V.A.).

Este resumen anual tiene como plazo final para su presentación el día 30 de enero y están obligados a presentarlo todos los autónomos o empresarios que desarrollen una actividad sujeta a I.V.A., salvo los autónomos acogidos al régimen de estimación objetiva o módulos, y aquellos que se dedican exclusivamente al arrendamiento de bienes inmuebles urbanos.


¿Qué casillas han sufrido cambios?

Sin duda, la cumplimentación de los modelos es algo complicado y que te puede traer más de un dolor de cabeza, por lo que siempre es beneficioso contar con un asesoramiento fiscal de confianza. No obstante, la Administración Tributaria, en pos de facilitar la tarea, ha modificado las casillas 97 y 662 del modelo 390, para diferenciarlas.

De este modo, en la casilla 97 se consigna el importe a compensar en trimestres siguientes. 

Por su parte, la casilla 662 pasa a denominarse cuotas pendientes de compensación generadas en el ejercicio y distintas de las incluidas en la casilla 97”. Por tanto, en esta casilla hay que reflejar las cuotas a compensar generadas en alguno de los tres primeros trimestres, cuando no se reflejen en la casilla 97, es decir, cuando no se hayan trasladado al resto de períodos.


Cambios en la presentación

El otro cambio que ha entrado en vigor en el modelo 390 desde el pasado 1 de enero afecta a su forma de presentación.

Hasta ahora, podías presentar el modelo 390 accediendo a la sede electrónica de la web de Agencia Tributaria con certificado electrónico, con Cl@vePIN, por medio de tu asesor fiscal o por vía SMS (este último solo si no estabas obligado a disponer de un certificado digital).

Pues bien, esta última vía de presentación, es decir, por SMS, queda suprimido, por lo que si no dispones de un certificado electrónico o de Cl@vePIN, necesitarás de un colaborador social, es decir, un asesor fiscal, para su presentación.

Esta es la primera de las novedades que te contamos para este año 2020 pero sin duda hay muchas más y, como es habitual, los cambios políticos también traerán cambios fiscales. Si no dispones de un asesor o el que tienes no te informa debidamente, contacta con Cano Ruiz Asesores.

La cuesta de enero de empresas y autónomos

Si eres empresario o autónomo ya sabrás que la famosa cuesta de enero para ti es una gran realidad, pues en este mes se concentra la presentación de las autoliquidaciones trimestrales así como los resúmenes anuales.

En este artículo te resumimos los principales impuestos a presentar y su fecha para que no olvides ninguna de tus obligaciones con la Administración Tributaria.


Hasta el 20 de enero

Dos modelos son los que, tanto empresas como autónomos, tienen que presentar durante el mes de enero, siendo su fecha límite de presentación el 20 de enero.

  • Modelo 111: se trata de la declaración trimestral de las retenciones de I.R.P.F. practicadas a los trabajadores, profesionales y empresarios. Por tanto, aunque no tengas trabajadores, es posible que tengas que presentarlo por haber recibido facturas sometidas a retención, como pueden serlo la de profesionales independientes, tales como notarios, abogados o asesores.
  • Modelo 115: seas empresas o profesional, si realizas tu actividad en un inmueble urbano arrendado tendrás que presentar este modelo, por el cual ingresas la retención a la que se somete este tipo de alquiler.

Hasta el 30 de enero

Si bien en el apartado anterior los modelos eran todos trimestrales, el 30 de enero finaliza el plazo para modelos tanto trimestrales como anuales:

Modelos trimestrales:

  • Modelo 130: Si eres autónomo acogido al régimen de estimación directa, ya sea normal o simplificada, tienes que presentar esta autoliquidación, por medio de la cual se hacen pagos fraccionados del I.R.P.F. Con este modelo, anticipas un 20% del rendimiento obtenido durante el trimestre.
  • Modelo 131: Por este modelo se declara, igual que con el modelo 130, los pagos fraccionados del I.R.P.F., pero en este caso es para autónomos acogidos al régimen de estimación objetiva o módulos.
  • Modelo 303: Este modelo, común para autónomos y sociedades, recoge la autoliquidación trimestral de I.V.A.
  • Modelo 349: A presentar por aquellos que en su actividad económica hayan realizado alguna operación intracomunitaria.

Resúmenes anuales:

  • Modelo 190: Se trata del resumen anual de los modelos 111 presentados durante el ejercicio. En él se da información detallada de los rendimientos del trabajo y de actividades económicas, premios y determinadas ganancias patrimoniales e imputaciones de rentas
  • Modelo 390: Es el resumen anual de I.V.A. A este respecto, hay que prestar mucha atención a las novedades que han entrado en vigor desde el pasado 1 de enero de 2020 y que hay que tener en cuenta.

Hasta el 31 de enero

  • Modelo 180: en este caso, es el resumen anual de los modelos 115 presentados. Es decir, se detallan las retenciones e ingresos a cuenta de los rendimientos procedentes de los arrendamientos de bienes inmuebles.
  • Modelo 184: es obligatorio, pero solo informativo, sobre los ingresos, gastos y beneficios obtenidos por las sociedades no mercantiles durante el ejercicio anterior.

Sin duda, enero es una auténtica cuesta para quienes tienen una actividad económica, pues a la bajada de ventas tras las fiestas navideñas, se unen las obligaciones con la Agencia Tributaria.

Es por ello por lo que es conveniente contar con un asesor experto para no perderte con la presentación de todos estos modelos y, sobre todo, para que dediques tu tiempo en lo que de verdad importa: Tu negocio.

Si tienes preguntas o quieres conocer el resto de impuestos a presentar durante el mes de enero, no dudes en contactar con nosotros.

¡Socorro! ¡No he presentado la renta! ¿Y ahora qué?

Se acerca el final del plazo para la presentación de la declaración de la renta 2018, y todavía hay quien no ha presentado su declaración. Pero ahora que estamos cerca del límite, hay que repasar las posibles consecuencias que tendría no presentarla, o hacerla fuera de plazo.

¿Cuál es la fecha límite?

Como ya comentamos en un artículo anterior, la fecha clave es el 1 de julio de 2019, que será el último día del plazo para la presentación de la declaración.

Teniendo clara las fechas, solo habría que analizar si se está obligado o no a presentar la declaración, lo cual podemos repasar tanto en nuestro artículo de novedades como los artículos en los que repasamos los limites y obligaciones del contribuyente.

¿Qué puede ocurrir si la presento fuera de plazo?

Una vez que tengamos claro la obligatoriedad y la fecha límite para la presentación, si se nos pasa y la presentamos fuera de plazo podría ser motivo de sanción o recargo. Si la declaración sale resultado a pagar y se presenta fuera de plazo sin que exista requerimiento previo, no habrá sanción pero si un recargo por presentación extemporánea. Dicho recargo oscilará entre un 5% y un 20%, dependiendo del tiempo de retraso, a lo que habrá que sumar intereses de demora.

¿Y si no la presento?

En que caso de no presentar la declaración y exista obligación de hacerlo, puede recibirse un requerimiento de la Agencia Tributaria, cuyo desenlace sea una sanción.
La Ley General Tributaria tipifica esta sanción en leve, grave o muy grave, dependiendo de la base de la sanción, si existen medios fraudulentos o si hubiera o no ocultación. La sanción puede oscilar entre el 50% y el 150%, en función de las características concretas de cada caso.

¿Sabes si estás obligado a presentar la Declaración de IRPF? (I)

El pasado 2 de abril arrancó a la “Campaña de Renta 2018”. A grandes rasgos, todos sabemos más o menos lo que eso significa: hay que rendir cuentas con Hacienda. Pero, ¿sabes si estás obligado a presentar la declaración de la renta? Repasamos algunas cuestiones:

La Ley 35/2006, de 28 de noviembre del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, en su artículo 8, define el concepto de contribuyente por el IRPF y lo divide en 3 grupos.

¿En que grupos distingue la ley los tipos de contribuyentes?

En primer lugar, el grupo más habitual, las personas físicas residentes en España. Aquí viene la primera pega. ¿Sabes si eres residente fiscal en España? Muchas personas saben que para ser considerado residente en España debes pasar aquí al menos 183 días durante el año natural. Pero esta no es la única opción para ser considerado residente, pues también serás considerado residente en territorio español si:

  • Radica en España el núcleo principal de tu actividad o tus intereses económicos,  bien sea de forma directa o indirecta.
  • Tu cónyuge y los hijos menores que dependan de ti, tienen su residencia habitual en España.

Contribuyente

Un segundo grupo serían las personas físicas cuya residencia habitual sea en el extranjero, pero estén incluidos en alguno de los siguientes supuestos:

a) Miembros de misiones diplomáticas españolas.
b) Miembros de las oficinas consulares españolas.
c) Titulares de cargo o empleo oficial del Estado español.
d) Funcionarios en activo que ejerzan en el extranjero cargo.

Para terminar, en el último grupo se engloban aquellas personas físicas de nacionalidad española pero que su nueva residencia fiscal sea en un territorio considerado como paraíso fiscal. Estas personas no perderán su consideración como residente fiscal en España y, por tanto, como contribuyente del IRPF, ni en el período impositivo en el que se produzca el cambio de residencia ni los cuatro siguientes.

No obstante a lo anterior, una cosa es ser contribuyente por IRPF y otro tema es estar obligado a presentar la declaración. Por tanto, ahora que sabes que eres contribuyente del IRPF (o no), estarás obligado a presentar la declaración si:

  1. Obtienes rentas que superen ciertas cuantías según la fuente de la que provienen, de acuerdo con lo que establece el artículo 96 de la Ley del IRPF. (Puedes obtener más información aquí).
  2. Independientemente de las rentas que obtengas, ejerces una serie de derechos, como pueden ser la aplicación del régimen transitorio de la deducción por inversión en vivienda habitual o la deducción por doble imposición internacional, entre otros.
  3. No estando obligado a presentar la autoliquidación del IRPF según la cuantía y naturaleza de las rentas obtenidas, solicitas algún tipo de devolución en virtud a la normativa reguladora del propio impuesto.

Novedades para la Declaración de la Renta 2018

Llega la campaña de Renta y Patrimonio 2018 con algunas novedades importantes. Como cada año, la declaración sufre ciertas modificaciones y se introducen novedades, lo que hace que cada año la confección y presentación del impuesto sea diferente. Vamos a repasar algunas de las principales novedades que tenemos que tener en cuenta de cara a la declaración de la renta del ejercicio 2018.

Una de las novedades viene determinada por la fecha, tanto del inicio de la campaña de renta como del fin de plazo para la presentación del impuesto, como ya comentamos en nuestro anterior artículo.

¿Cuáles son los principales cambios?

  • Aumenta el mínimo exento con dos pagadores: El límite excluyente de la obligación de declarar para aquellos contribuyentes que perciban rendimientos del trabajo procedente de dos pagadores pasa de 12.000 a 14.000 euros. Hay que tener en cuenta que esta modificación entró en vigor el pasado 5 de julio por lo que el límite para este ejercicio fiscal queda en 12.643 euros.
  • También hay modificación en el límite excluyente conjunto de la obligación reflejado en el artículo 96.2.c) referido a las rentas inmobiliarias imputadas, rendimientos íntegros del capital mobiliario no sujetos a retención derivados de letras del Tesoro y subvenciones para la adquisición de viviendas de protección oficial o de precio tasado. Este conjunto tiene marcado el límite en 1.000 euros anuales y además, desde este año se incluyen las ganancias patrimoniales derivadas de ayudas públicas.
  • Aumentan los importes que minorarán los rendimientos netos del trabajo y la cuantía por debajo de la cual se aplicará. Esta reducción se aplicará a los contribuyentes con rendimientos netos del trabajo inferiores a 16.825 euros siempre que no tengan rentas de otro tipo que superen los 6.500 euros.
  • Deducción por inversión en empresas de nueva o reciente creación: Aumenta el porcentaje de deducción pasando del 20% al 30% para las cantidades satisfechas por los contribuyentes por suscripción de acciones o participaciones de empresas de nueva creación, siempre que cumplan los requisitos. Además, también aumenta la base máxima de deducción, pasando de 50.000 a 60.000 euros.
  • Los ingresos correspondientes a las prestaciones de maternidad y paternidad cobrados en 2018 están exentos del pago de IRPF.
  • La deducción por maternidad se incrementa en 1.000 euros anuales adicionales cuando el contribuyente satisfaga
    gastos de custodia en guardería o centros de educación infantil autorizados por hijo menor de tres años.
  • Se eleva el porcentaje de deducción para las rentas obtenidas en Ceuta y Melilla, que pasa a ser del 60% (hasta ahora era del 50%).

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Estas son algunas de las novedades que tenemos que tener en cuenta para la presentación del impuesto sobre la renta de 2018. Si tienes dudas de como afrontar esta campaña y quieres saber más, consúltanos.

¿Sabes que hacer si te toca la lotería (tributariamente)?

Una año más, llegan las fiestas navideñas y nuestro alrededor se llena de sorteos de cestas de Navidad y, como no, de la Lotería de Navidad. Se calcula que cada español gastará una media de 60 euros en Lotería de Navidad, (superando así la cifra de hace un año que estaba en torno a 46 euros) porque… “¿Y si cae aquí?”.

Está claro que cuando uno participa en un sorteo, del tipo que sea, lo hace con la ilusión de ganar un suculento premio. No obstante, y tal como se ha dado a conocer en varios medios en los últimos días, el desconocimiento acerca de las leyes tributarias ha hecho que, en ocasiones, el premio haya resultado un calvario para el afortunado.

Además, hay que tener en cuenta que si eres premiado con una cesta de productos navideños, tendrás que pagar impuestos a la Administración Tributaria. Esto no es nada nuevo, otro tema es que nunca lo hayamos hecho.

Participes en el sorteo que participes, si resultas premiados tienes que saber qué tienes obligaciones que cumplir y que te detallamos en este artículo.

Premios tipo lotería

Qué debes hacer si te toca la lotería (tributariamente)

Como ya comentamos en este mismo artículo del año pasado, para los premios derivados de Loterías y Apuestas del Estado, Cruz Roja Española, Once, y sus análogos dentro de la Unión Europea, cuando el importe del premio es inferior a 2.500 euros, por regla general, está exento (habría que tener en cuenta el importe de la apuesta), para los premios obtenidos antes del 5 de julio de 2018. Por su parte; si el premio excede de la mencionada cantidad, el tipo de gravamen será del 20% .

Sin embargo para los premios posteriores a esa fecha, es decir, los que se obtengan por ejemplo en la Lotería de Navidad de 2018, esa cuantía aumentará de 2.500 euros hasta 10.000 euros exentos, y 20.000 euros en 2019. De este modo, si has obtenido un premio de 100.000 euros, los primeros 10.000 euros están exentos, pero los 90.000 euros restantes tributarán al 20%.

En estos casos, lo habitual es que sea la propia entidad que organiza el sorteo la practique la retención, por lo que no tendrás que realizar una autoliquidación exclusivamente por este concepto.

Premios tipo concursos o rifas

Premios derivados de la participación en juegos, concursos, rifas o combinaciones aleatorias. Es en este apartado donde tienen cabida las famosas cestas de Navidad. Si el importe del premio es inferior a 300 euros, está exento de tributación. También gozan de exención los premios derivados de bingos, casinos, boletos y máquinas recreativas. En este caso, debemos diferenciar cuando se trata de premios en metálico y premios en especie:

  • Metálico: el tratamiento es similar al de los premios de Loterías, salvo que en este caso el importe exento es de 300 euros.
  • Especie: en este caso se distinguen dos situaciones:
    • Que el premiado haya soportado la retención: en este caso, la base estará formada por el valor del premio.
    • Que el pagador haya soportado la retención: en cuyo caso habrá que incrementar en un 20% el valor del premio para obtener la base.

Por último, indicar que a efectos de la declaración de la renta (IRPF), son ganancias patrimoniales, que se incluyen en la base imponible general.

Sorteo

Espero que con este artículo pierdas miedo a ser el ganador y que, si en los próximos días eres de los afortunados que gana un premio, disfrutes de él, porque ganar siempre es bueno, aunque nos toque compartir con Hacienda.