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¿Cuánto se lleva Hacienda del premio de Pablo en Pasapalabra?

Después de 260 programas el tinerfeño Pablo Díaz ha ganado el bote de Pasapalabra. Un total de 1.828.000 euros. Pero si Hacienda somos todos, entonces todos somos ganadores de ese bote, porque no todo va a quedar en su bolsillo. Si quieres saber cuánto se queda la Agencia Tributaria, no te pierdas este artículo.

Tras varios días anunciando un final de infarto, por fin Antena 3 ha emitido el programa en el que Pablo Díaz se lleva el ansiado bote de Pasapalabra. La noche del 1 de julio de 2021 será siempre recordada por él y por todos los que no hemos quitado la vista de la pantalla para ver cómo se alzaba con el premio.

Aunque Pablo llevaba acumulados 211.000 euros de su paso por el programa, este importe no se suma al bote que ha logrado tras completar correctamente el famoso rosco. Por tanto, el premio que se ha llevado es el bote acumulado, de 1.828.000 euros.

Pablo Díaz en el momento de completar el rosco de Pasapalabra.

¿Cuánto se lleva Hacienda?

Como decíamos en la introducción de este artículo, Pablo no es el único ganador, ya que la Administración Tributaria se lleva su trozo del pastel. Y por ser positivos, si Hacienda somos todos, ¡hemos ganado!

En ningún momento Pablo verá al completo los casi dos millones de euros que ha ganado, ya que se le retendrá el 19% de forma inmediata.

Por otro lado, en su declaración de la renta de 2021 -a presentar entre mayo y junio de 2022-, tendrá que incluir el importe del premio y tributar por él. Teniendo que Pablo reside en Madrid, a pesar de ser de Tenerife, tendrá que tributar al Estado un 22,50% del premio, descontando, por su puesto, el 19% que se le retiene a cuenta. Además, un 21% de retenciones aplicadas por la Comunidad de Madrid. Finalmente, Hacienda se queda un 43,50% del total, por lo que a Pablo le va a quedar 1.032.820 euros

Roberto Leal y Pablo Díaz se abrazan tras lograr el tinerfeño el bote de Pasapalabra.

Así que cuando te digan que «la mitad del premio de Pasapalabra se la ha quedado Hacienda», ya puedes contestar con rotundidad que no, que es un 43,50%.

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¡Olvidé presentar la renta! ¿Ahora qué?

El 30 de junio finaliza la campaña de Renta 2020. Aunque ha habido tiempo suficiente, algunos olvidan presentar su renta, o no saben que tienen que presentarla. ¿Qué pasa en ese caso?

Durante más de dos meses contribuyentes y asesores solo hemos pensado en una cosa: la presentación de la declaración de la renta. Sin embargo, siempre hay algún rezagado que lo deja para última hora y se le pasa el plazo. También tenemos el caso de los contribuyentes afectados por un ERTE, que como leemos en algunos medios en los últimos días, la mitad de ellos no ha presentado su declaración de la renta.

El plazo de prescripción

En primer lugar, tienes que saber cuándo prescribe el derecho de la Administración Tributaria a revisar tu declaración. Todos habéis oído alguna vez eso de que prescribe a los cuatro años, pero, ¿cuándo empieza a contar el plazo?

En el caso concreto de la declaración del I.R.P.F., los cuatro años empiezan a contar desde el último día del plazo de presentación. Por tanto, la autoliquidación de la renta de 2020 prescribirá el 30 de junio de 2025 (cuatro años desde el 30 de junio de 2021).

Ahora que ya sabemos hasta cuándo puede la Administración requerirnos para presentar una declaración que no hemos presentado, vamos a ver las consecuencias de la presentación fuera de plazo según el resultado de la misma.

Resultado de la declaración a devolver

Si presentas tu declaración de la renta fuera de plazo y el resultado de la misma es a devolver, la Administración podrá imponerte una sanción, conforme al artículo 198 de la Ley 58/2003, de 27 de diciembre, General Tributaria, de 200 euros.

No obstante, si presentas la declaración fuera de plazo sin que la Administración te haya requerido para ello, la sanción se verá reducida a la mitad, es decir, a 100 euros.

Resultado de la declaración a pagar

En caso de que la declaración extemporánea sea a pagar, tenemos que diferenciar dos situaciones:

  • Presentación fuera de plazo sin requerimiento previo: Si voluntariamente, sin que Hacienda te avise de que estabas obligado a presentar la renta y no lo has hecho, presentas tu declaración con resultado a pagar, no vas a tener que pagar ninguna sanción. Sin embargo, la Administración te va a exigir el pago de un recargo (Artículo 27 de la LGT). La base para calcular el importe del recargo es el resultado a pagar de tu declaración, y el porcentaje variará en función del tiempo que pase entre la fecha en que debiste presentar tu declaración y el momento de la declaración. De este modo, el recargo será del 5, 10 o 15 por ciento, según si han transcurrido hasta 3, 6 o 12 meses, respectivamente. Si se presenta más de un año después de finalizar el plazo voluntario de presentación, el recargo será del 20%, a lo que habrá que añadir intereses de demora.
  • Con requerimiento previo: Si antes de que regularices tu situación la Administración te ha notificado la necesidad de que presentes la declaración y su resultado es a pagar, tendrás que hacer frente a una sanción. En ese caso, se trata de la sanción recogida en el artículo 191 de la LGT y, en principio, será del 50 por ciento de la base de la sanción (recuerda que la base de la sanción es el importe a pagar de tu declaración), pero podrá ser superior si la Administración califica la infracción como grave o muy grave.

Sin lugar a dudas, si olvidas presentar tu renta en plazo lo mejor es que la presentes de forma voluntaria, para pagar menos sanciones o recargos y evitar intereses de demora. Así que si no has presentado tu renta y crees que deberías haberlo hecho, no dudes en contactar con nosotros. Además, para evitar traslados innecesarios, podemos realizar todas tus gestiones por vía email, teléfono, Whatsapp o videollamada, ¡como prefieras! Creemos que, ahora más que nunca, es importante que nos cuidemos. Pero si eres de los que prefiere el contacto directo con su asesor, concierta tu cita, te atenderemos con todas las medidas de seguridad.

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¿Estoy obligado a presentar la renta de 2020?

Como sabes, la campaña de Renta 2020 ya ha comenzado, de hecho se encuentra en su ecuador. En días atrás, te hemos contado cómo afecta el ERTE a la renta o las novedades que ha traído la campaña, entre otros. En el presente artículo vamos a ir a la base del impuesto, para que sepas si estas obligado o no a presentar la renta, sea cual sea tu situación personal.

El concepto de contribuyente del I.R.P.F.

El primer paso que hay que dar para saber si una persona esta obligada o no a presentar la declaración de la renta es determinar si es contribuyente del I.R.P.F. La Ley 35/2006, de 28 de noviembre del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, en su artículo 8, define el concepto de contribuyente por el IRPF y lo divide en 3 grupos:

  1. En primer lugar, el grupo más habitual, las personas físicas residentes en España. Pero, ¿qué significa esto? El primer baremo para determinar si una persona es o no residente es que permanezca en territorio español por un período igual o superior a 183 días dentro del año natural. Pero, también se considera que un contribuyente es residente en España cuando, independientemente de donde resida, radique en nuestro país el núcleo principal de su actividad o sus intereses económicos, bien sea de forma directa o indirecta; o bien, cuando el cónyuge y/o los hijos menores que dependan del contribuyente tengan su residencia habitual en España.
  2. El segundo grupo de contribuyentes está formado por personas físicas que tienen su residencia fiscal en el extranjero por razón de su cargo, esto es:
    • Miembros de misiones diplomáticas españolas.
    • Miembros de las oficinas consulares españolas.
    • Titulares de cargo o empleo oficial del Estado español.
    • Funcionarios en activo que ejerzan en el extranjero cargo.
  3. El último bloque de personas que serán sujetos pasivos del Impuesto sobre la Renta, son las personas físicas de nacionalidad española que residan en un territorio considerado paraíso fiscal. Éstas no perderán su condición de residente fiscal en España durante el período impositivo en el que se produzca el cambio de residencia ni los cuatro siguientes y, por tanto, serán contribuyentes del I.R.P.F.

Por consiguiente, si estás incluido en uno de los bloques anteriores eres contribuyente del Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas, pero para saber si estás obligado a presentar la declaración tienes que saber que la Administración Tributaria establece dos tipos de delimitaciones, una positiva y otra negativa.

Delimitación positiva

Están obligados a presentar la declaración del Impuesto de la Renta sobre las Personas Físicas los contribuyentes que:

  • Hayan obtenido en el ejercicio rentas superiores a las que se especifican en la delimitación negativa, que veremos más tarde.
  • Tengan derecho a aplicar el régimen transitorio de la deducción por inversión en vivienda habitual, la deducción por doble imposición internacional internacional, o hayan realizado aportaciones a patrimonios protegidos de personas con discapacidad, planes de pensiones, planes de previsión social empresarial, seguros de dependencia o mutualidades de previsión social que reduzcan la base imponible, cuando ejerciten dicho derecho.
  • No estando obligados a declarar soliciten la devolución que les corresponda de acuerdo con la normativa del I.R.P.F. De acuerdo con el artículo 103 de la Ley de I.R.P.F., el importe máximo de la devolución será el de las retenciones practicadas, los ingresos y pagos a cuenta del I.R.P.F. más, en caso de que corresponda, el importe de las deducciones por maternidad, por familia numerosa o por personas con discapacidad a cargo (artículo 81 de la Ley del I.R.P.F.).

Delimitación negativa

¿Estoy obligado a presentar la declaración de la renta? La guía definitiva 2020

No están obligados a presentar la declaración de la renta referente al ejercicio 2020 los contribuyentes cuyas rentas procedan exclusivamente de las siguientes fuentes, siempre que no superen ninguno de los límites que en cada caso se señalan, ya sea en tributación individual o conjunta:

Rendimientos íntegros del trabajo

Incluidas, entre otras, las pensiones y haberes pasivos, comprendidos los procedentes del extranjero, así como las pensiones compensatorias y las anualidades por alimentos no exentas, cuyo importe no supere la cantidad de:

  • 22.000 euros anuales, con carácter general o, cuando habiendo más de un pagador, se den los siguientes supuestos:
    1. Cuando, procediendo de más de un pagador, la suma de las cantidades percibidas del segundo y restantes pagadores, por orden de cuantía, no superen en su conjunto la cantidad de 1.500 euros anuales.
    2. Cuando se trate de pensionistas cuyos únicos rendimientos del trabajo consistan en las prestaciones pasivas a que se refiere el artículo 17.2.a) de la Ley del I.R.P.F. procedentes de dos o más pagadores, siempre que el importe de las retenciones practicadas por éstos haya sido determinado por la Agencia Tributaria, previa solicitud del contribuyente al efecto, a través del modelo 146 y, además, se cumplan los siguientes requisitos:
      • Que no haya aumentado a lo largo del ejercicio el número de los pagadores de prestaciones pasivas respecto de los inicialmente comunicados al formular la solicitud.
      • Que el importe de las prestaciones efectivamente satisfechas por los pagadores no difiera en más de 300 euros anuales del comunicado inicialmente en la solicitud.
      • Que no se haya producido durante el ejercicio ninguna otra de las circunstancias determinantes de un aumento del tipo de retención previstas en el artículo 87 del Reglamento del I.R.P.F.
  • 14.000 euros anuales, en los siguientes supuestos:
    1. Cuando los rendimientos del trabajo procedan de más de un pagador.
    2. Cuando se perciban pensiones compensatorias del cónyuge o anualidades por alimentos no exentas.
    3. Cuando el pagador de los rendimientos del trabajo no esté obligado a retener.
    4. Cuando se perciban rendimientos íntegros del trabajo sujetos a tipo fijo de retención.

Recuerda en este punto que si has percibido del SEPE una prestación por desempleo, bien sea por estar incluido en un ERTE o bien por haber perdido tu empleo, o has cobrado el cese de autónomo, estas rentas se consideran rendimientos del trabajo y el SEPE o la entidad análoga que haya abonado dichas cantidades se considera un segundo pagador.

Rendimientos íntegros del capital mobiliario

Dividendos de acciones, intereses de cuentas, de depósitos o de valores de renta fija, etc., y ganancias patrimoniales (ganancias derivadas de reembolsos de participaciones en Fondos de Inversión, premios por la participación en concursos o juegos, etc.), siempre que unos y otras hayan estado sometidos a retención o ingreso a cuenta y su cuantía global no supere la cantidad de 1.600 euros anuales. Es importante destacar en este apartado que no se prevé la posibilidad de compensar rendimientos íntegros positivos y negativos para determinar la obligación de declarar.

Rentas inmobiliarias imputadas, rendimientos íntegros del capital mobiliario no sujetos a retención

Derivados de Letras del Tesoro y subvenciones para la adquisición de viviendas de protección oficial o de precio tasado y demás ganancias patrimoniales derivadas de ayudas públicas, con el límite conjunto de 1.000 euros anuales.

Otras limitaciones

Tampoco estarán obligados los contribuyentes que hayan obtenido en el ejercicio 2020 exclusivamente rendimientos íntegros del trabajo, del capital (mobiliario o inmobiliario) o de actividades económicas, así como ganancias patrimoniales, sometidos o no a retención, hasta un importe máximo conjunto de 1.000 euros anuales y pérdidas patrimoniales de cuantía inferior a 500 euros, en tributación individual o conjunta.

En Cano Ruiz seguimos a tu lado

Aunque a veces el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas pueda parecer sencillo, es bastante más complejo de lo que se piensa. Por eso, si no sabes ni por dónde empezar, no dudes en contactar con nosotros. Además, para evitar traslados innecesarios, podemos realizar todas tus gestiones por vía email, teléfono, Whatsapp o videollamada, ¡como prefieras! Creemos que, ahora más que nunca, es importante que nos cuidemos. Pero si eres de los que prefiere el contacto directo con su asesor, concierta tu cita, te atenderemos con todas las medidas de seguridad.

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